«Hoy, 1 de febrero luego de 1.675 días, 4 años y 7 meses, llegó tan anhelado día, mi hermano Javier Tarazona está en libertad. Gracias a Dios todopoderoso, gracias a cada uno de los que han hecho posible este momento. La libertad de uno es la esperanza de todos», así lo expresó José Rafael Tarazona, hermano de uno de los presos políticos más emblemáticos del chavismo.
Así lo señaló a través de sus redes sociales, se trata de la excarcelación del director de la ONG Fundaredes, cuya labor fue trascendental para desnudar la presunta alianza de las guerrillas colombianas con el gobierno venezolano.
«Libres para liberar», etiquetó el menor de los Tarazona, acompañando una imagen en la que aparece con su madre y con su hermano, recién salido de la cárcel, en una iglesia.
La noticia fue recogida con júbilo por los luchadores de derechos humanos de Venezuela.
Tarazona se suma a una lista con más de 300 liberados con medidas cautelares, antes de que comience la semana que viene a elaborarse con urgencia la ley de amnistía. Y cuando todavía permanecen entre 700 y 800 personas apresadas de forma arbitraria en las mazmorras chavistas.
La ley que abrirá de par en par las cárceles políticas de la revolución pasará inicialmente por la Asamblea Nacional y la Comisión de Paz nombrada por los hermanos Rodríguez. En realidad, se trata de un texto que ya prepara el asesor jurídico de Delcy Rodríguez y que debe contar con el visto bueno de Washington, cuya jefa diplomática, Laura Dogu, aterrizó ayer en Caracas.
Tarazona fue detenido el 2 de julio de 2021, acusado de delitos como terrorismo, incitación al odio y traición a la patria en un proceso que organismos de derechos humanos calificaron de arbitrario, vinculado a su labor de denuncia y defensa de derechos fundamentales en el país.

