La dirigencia venezolana denunció este domingo que las autoridades de Trinidad y Tobago deportaron a 16 menores de edad, entre ellos un bebé de cuatro meses, tras negarles el refugio y separarlos de sus padres, que ya estaban en el territorio caribeño.
«El gobierno de Trinidad y Tobago acaba de deportar a 16 niños venezolanos, entre ellos un bebé de 4 meses. Están devolviendo a los menores de edad en bote a Venezuela, negándoles el refugio y separándolos de sus padres que ya estaban en Trinidad. Una atrocidad», escribió en Twitter el dirigente político David Smolansky
Además agregó «Muchos trinitarios emigraron a Venezuela por décadas en busca de trabajo y estudio para superar la pobreza que padecían en su isla. Se les recibió con los brazos abiertos. No hay el mismo trato para los 40 mil refugiados venezolanos que han huido a esa isla por la dictadura».
Los refugiados venezolanos han sufrido en Trinidad deportaciones, feminicidio, violencia de género, detenciones y xenofobia. La justificación de estos tratos discriminatorios pareciera que es la alianza del gobierno de Trinidad con el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro

