La Academia Americana de Pediatría (AAP) publicó nuevas recomendaciones para el tratamiento de la obesidad infantil poniendo el foco en la prevención y el tratamiento temprano.
Las nuevas pautas indican que la primera línea de tratamiento son los cambios intensivos en el comportamiento y estilo de vida, algo que ya se recomendaba desde antes.
Pero ahora la Academia recomienda que si un cambio de vida no funciona para resolver la situación, los médicos deben considerar prescribir medicamentos o hasta una cirugía en casos extremos.
“Ahora tenemos evidencia de que la terapia contra la obesidad es efectiva. Hay tratamiento y es el momento de reconocer que la enfermedad es una enfermedad crónica y debe abordarse como abordamos otras enfermedades crónicas”, decía la doctora Sandra Hassink, directora médica del Instituto AAP para el peso infantil saludable y coautora de las nuevas directrices.
Para los niños de 12 años o más, se recomienda ahora incluir medicación en los tratamientos contra la obesidad, así como cirugías, combinadas con cambios en el estilo de vida.
Hay evidencia de que no solamente la administración y la actividad física influyen en el peso de una persona, sino que hay una cuestión genética y hormonal que también influye. Sobre esta base, en los últimos años se han desarrollado varios medicamentos muy efectivos.
Al día de hoy, la FDA (administración de alimentos y medicamentos, por sus siglas en inglés) ha aprobado cuatro medicamentos para combatir la obesidad en adolescentes: Orlistat, Saxenda, Qsymia y Wegovy.
Hay un quinto medicamento aprobado a partir de los seis años, la setmelanotida, que se recomienda en casos de síndrome de Barde-Biedl, una condición genética que genera obesidad.

