A pesar del llamado  a  clases  de las autoridades educativas del gobierno nacional, las instituciones  del sector público y  privado se mostraron desoladas, aulas vacías y sin la presencia de los principales protagonistas, los niños y niñas de educación preescolar y primaria.

Al diferencia de años anteriores, el inicio del nuevo año escolar2019-2020 se presenta tan crítico como fue el cierre del periodo escolar 2018-2019, con una deserción de personal docente, así como de alumnos que debieron dejar sus aulas por las deficiencias económicas presentadas en sus hogares, otros emigraron junto a sus padres en búsqueda de un mejor porvenir, algunos  se quedaron con familiares,  que no tienen recursos económicos  para llevarlos a la escuela.

A todo lo anteriormente nombrado,  se le suma las deficiencias presentadas en los servicios públicos,  como la falta de agua potable, el racionamiento eléctrico junto a las constantes bajas fluctuaciones, las fallas en el transporte público, la falta de comedores y el suministro del Programa Alimentario con regularidad, entre otros factores.

En el caso de la Costa Oriental del Lago, algunas escuelas estaban en el proceso de limpieza de sus áreas y el acondicionamiento de las aulas por parte de los docentes que respondieron al llamado, otros prefirieron quedarse en sus hogares.

La protesta era la misma en todos lados, el bajo salario, la usencia de beneficios contractuales como HCM, bonos compensatorios ajustados a la realidad económica de un país donde todo está dolarizado, rechazo al “docente express” e imposición de personal no calificado para la formación de las generaciones del futuro.

Lo que sí es evidente en estas instituciones es que ha disminuido el número de estudiantes, que ha obligado el cierre de aulas y de turno.

Deja un comentario

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo