El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, general Dan “Razin” Caine, reveló este sábado detalles inéditos de la operación militar ejecutada en Caracas que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, una misión que calificó como “discreta, precisa y sin precedentes”.
Según explicó el alto mando militar, la operación fue ordenada directamente por el presidente Donald Trump, en respaldo a una solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos, y representó uno de los despliegues militares más complejos de la historia reciente.
Meses de planificación y décadas de experiencia militar
Caine afirmó que la misión fue el resultado de meses de planificación meticulosa y de décadas de experiencia en la integración de operaciones conjuntas en los ámbitos marítimo, terrestre, aéreo y espacial.
“Fue una misión que solo pudieron ejecutar las Fuerzas Armadas de Estados Unidos”, aseguró el general, subrayando que la precisión alcanzada respondió a un exhaustivo trabajo de inteligencia.
La preparación incluyó la localización exacta de Maduro, el análisis de sus desplazamientos, rutinas y entorno, así como la selección de una ventana operativa que permitiera maximizar el factor sorpresa y minimizar riesgos tanto para civiles como para las fuerzas involucradas.
En este proceso participaron múltiples agencias de inteligencia, entre ellas la CIA, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Agencia Nacional de Inteligencia-Geoespacial (NGA).
Más de 150 aeronaves y coordinación total
De acuerdo con Caine, la ejecución de la operación implicó un despliegue masivo de poder aéreo, con más de 150 aeronaves operando de forma coordinada desde unas 20 bases terrestres y marítimas.
El dispositivo incluyó bombarderos, aviones de combate, helicópteros, plataformas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, sistemas no tripulados y aeronaves de apoyo.
“Una extracción tan precisa requirió una integración de enorme complejidad. Si un solo componente hubiera fallado, habría comprometido toda la misión”, explicó el general, quien recalcó que el nivel de coordinación alcanzado no tiene precedentes.
Incursión nocturna y neutralización de defensas
Tras la orden presidencial emitida a las 10:40 de la noche (hora del este), las fuerzas estadounidenses avanzaron hacia Venezuela volando a muy baja altura sobre el mar y atravesando condiciones climáticas adversas.
En la aproximación a Caracas, el componente aéreo conjunto neutralizó sistemas de defensa antiaérea, garantizando el paso seguro de los helicópteros que transportaban a la fuerza de interdicción.
La incursión al complejo donde se encontraba Maduro se produjo a la 1:01 de la madrugada (hora del este), equivalente a las 2:01 a. m. en Caracas. Los efectivos descendieron con “precisión, rapidez y disciplina”, aislaron el área y aseguraron el perímetro.
Enfrentamiento, rendición y extracción
Durante la operación, las fuerzas estadounidenses recibieron disparos y respondieron con “fuerza abrumadora” en defensa propia. Una aeronave fue impactada, pero se mantuvo operativa, y no se registraron bajas estadounidenses.
Caine confirmó que Nicolás Maduro y Cilia Flores se rindieron y fueron detenidos por funcionarios del Departamento de Justicia, con apoyo directo de los militares. Posteriormente, se activó la fase de extracción, con helicópteros y drones proporcionando cobertura aérea durante la retirada.
A las 3:29 de la madrugada (hora del este), ambos detenidos ya se encontraban fuera del territorio venezolano, a bordo de una embarcación, tras una operación que mantuvo en todo momento el elemento sorpresa.
“Una demostración poderosa de la fuerza conjunta de EE.UU.”
En su balance final, el jefe del Estado Mayor Conjunto calificó la misión como “una demostración poderosa de la fuerza conjunta de Estados Unidos”, y aseguró que las fuerzas estadounidenses permanecen desplegadas en la región en alto estado de alerta.
“Pensamos, entrenamos, ensayamos y volvemos a ensayar no para hacer las cosas bien, sino para asegurarnos de que nada pueda salir mal”, afirmó.
“Cuando recibimos la orden, podemos actuar con fuerza sobrecogedora en el momento y lugar que decidamos, contra cualquier adversario”.
Caine concluyó agradeciendo a los hombres y mujeres que participaron en la operación y a sus familias, destacando que la misión refleja la determinación de Estados Unidos de hacer cumplir la justicia y proyectar su capacidad disuasiva a escala global.

