La activista por los derechos humanos, Tamara Sujú, denunció, este sábado 29 de junio, la muerte del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, tras recibir torturas por parte de funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim).
“Ayer llegó a tribunales en silla de ruedas, presentando graves signos de torturas. No hablaba, sólo pedía auxilio a su abogado. No entendía ni escuchaba bien. Le pedían ponerse en pie, pero no podía moverse. Juez ordenó traslado al hospitalito y falleció hoy a la 1:00 a.m.”, detalló Sujú en su cuenta de Twitter.
La esposa, Waleswka Pérez, solicitó ante la La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), medida de protección por encontrarse en peligro de vida.
«En vista de las horribles torturas del Sebin – Dgcim que recibió mi esposo el C/C RAFAEL ACOSTA ARÉVALO solicitamos, ante la CIDH Medida de protección«, expresó por medio de su cuenta de Twitter.

