Wilson Guerra Bravo, un venezolano de 26 años, murió después de permanecer casi dos meses hospitalizado tras recibir seis disparos de un agente de la Policía de Denver, en Colorado, Estados Unidos. El joven resultó herido durante un procedimiento ocurrido el 5 de julio y falleció el 30 de agosto, mientras las circunstancias del operativo continúan bajo investigación.
El caso comenzó varios días antes del tiroteo, con una serie de llamadas de emergencia relacionadas con la presencia de Guerra en una vivienda de Denver. La versión policial y los cuestionamientos de su familia ofrecen dos perspectivas sobre lo ocurrido.

27 de junio al 5 de julio: varias llamadas al 911
De acuerdo con la Policía de Denver, entre el 27 de junio y el 5 de julio se registraron siete llamadas al 911 relacionadas con Guerra Bravo.
Según el Departamento, los residentes de una vivienda habían reportado que el joven regresaba al lugar, tocaba la puerta y miraba por las ventanas. Los investigadores determinaron posteriormente que Guerra conocía a una persona que había vivido anteriormente en esa residencia.
En uno de los contactos previos, los agentes le habrían advertido que no regresara al lugar. Sin embargo, según la Policía, volvió en varias ocasiones.
5 de julio: el encuentro que terminó a tiros
El 5 de julio, los residentes realizaron una nueva llamada a las autoridades. Los agentes acudieron al área de la East 50th Avenue y Washington Street, en el sector de Globeville, y localizaron a Guerra.
La Policía informó que el joven llevaba un cuchillo de cocina de aproximadamente 10 pulgadas (25 centímetros). Al recibir la orden de detenerse y soltar el arma, Guerra comenzó a alejarse, lo que dio paso a una persecución a pie.
Las imágenes de la cámara corporal del agente fueron posteriormente divulgadas por el Departamento de Policía de Denver. En ellas se observa a Guerra alejándose mientras el funcionario lo sigue y le ordena que deje el cuchillo.
Según la versión policial, en determinado momento el agente perdió de vista al joven al pasar detrás de una edificación. Cuando volvió a encontrarlo, las autoridades sostienen que Guerra se aproximó hacia él con el cuchillo.
Seis disparos y traslado al hospital
La persecución continuó hasta las inmediaciones de la avenida 50 y Washington Street. De acuerdo con la Policía, Guerra volvió a dirigirse hacia el funcionario mientras portaba el cuchillo, pese a las advertencias para que lo soltara.
El video muestra al agente realizando seis disparos. Guerra cayó al suelo y comenzó a pedir ayuda en español.
Los servicios de emergencia lo trasladaron al Denver Health Medical Center, donde permaneció hospitalizado con heridas de gravedad durante varias semanas. En ese momento, las autoridades no precisaron cuántos de los seis proyectiles habían alcanzado al venezolano.
Tras el procedimiento, Guerra enfrentaba un cargo por intento de homicidio contra un agente de paz, según informó la Policía de Denver.
14 de julio: la Policía divulga el video
El 14 de julio, el Departamento de Policía de Denver difundió las imágenes de la cámara corporal y ofreció detalles adicionales sobre el operativo.
El jefe policial, Ron Thomas, consideró que el agente había respondido de manera adecuada ante lo que describió como una amenaza de muerte inminente. No obstante, aclaró que correspondía a la Fiscalía del Distrito determinar si el uso de la fuerza fue legal.
El funcionario involucrado había ingresado a la Policía de Denver en 2024 y, según las autoridades, no tenía antecedentes de haber participado en otro tiroteo policial. Tras el incidente fue asignado temporalmente a labores que no implicaban patrullaje mientras avanzaba la investigación.
El caso quedó bajo revisión de varias instituciones, entre ellas la Oficina del Fiscal de Distrito de Denver, la Oficina de Investigaciones de Colorado, la Patrulla Estatal de Colorado y la unidad de homicidios de la Policía de Denver.
La familia cuestiona el uso de la fuerza
Mientras avanzaba la investigación, la familia de Guerra cuestionó la actuación policial.
Su hermana, Nairubis Guerra, sostuvo que se trató de un uso desproporcionado de la fuerza y pidió que se investigara a profundidad lo ocurrido. También afirmó que su hermano atravesaba problemas de salud mental y que no hablaba inglés con fluidez.
La familia considera que la barrera del idioma pudo haber dificultado la comunicación durante el procedimiento. Sin embargo, la Policía de Denver afirmó que los agentes no sabían antes del incidente que Guerra era hispanohablante, según los reportes publicados tras el tiroteo.
Nairubis también expresó su percepción de que pudo existir un componente racial en la actuación policial y reclamó justicia por la muerte de su hermano.
30 de agosto: Wilson Guerra muere en Denver
Después de permanecer casi dos meses hospitalizado por las heridas sufridas durante el procedimiento, Wilson Guerra Bravo murió el 30 de agosto de 2026, según reportes de medios venezolanos que informaron sobre el fallecimiento.
La muerte transformó el caso de un tiroteo policial con un herido grave en una investigación por un fallecimiento ocurrido semanas después del uso de la fuerza.
La Policía de Denver confirmó posteriormente la muerte del hombre que había sido baleado el 5 de julio, aunque inicialmente no divulgó detalles sobre la causa médica específica del fallecimiento.
Investigación continúa
Con la muerte de Guerra, la familia insiste en que deben esclarecerse las circunstancias que llevaron al uso de la fuerza letal y determinar si existieron otros factores que influyeron en el desenlace.
La versión policial sostiene que el agente enfrentó una amenaza armada y que Guerra se aproximó hacia él con un cuchillo. La familia, por su parte, cuestiona la proporcionalidad de la respuesta y señala factores como la salud mental y la barrera del idioma.
Mientras las autoridades estadounidenses continúan revisando el caso, los restos de Guerra serán cremados en una funeraria local, según reportes sobre su fallecimiento.

