El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó a Migración Colombia y a la Policía de Barranquilla activar de inmediato operativos de control para identificar y deportar a extranjeros que se encuentren en situación migratoria irregular o estén vinculados con actividades delictivas en el país.
La instrucción fue impartida durante un consejo de seguridad celebrado en Barranquilla, donde el mandatario estableció que los operativos priorizarán a los extranjeros relacionados con delitos y, posteriormente, a quienes no hayan regularizado su estatus migratorio en territorio colombiano.
«No voy a aceptar a inmigrantes ilegales de donde sea que vengan que estén cometiendo delitos en Colombia. Se van y los deportamos», afirmó el jefe de Estado, según reseñó EFE.
La medida forma parte de la reestructuración de la política de seguridad impulsada por la administración de De la Espriella, que plantea unificar el tratamiento estatal frente a las estructuras criminales y catalogar como organizaciones terroristas a los grupos armados que operen al margen de la ley.
«Aquí se acabó esa división. Cuando de combatir el crimen se trata, no hay diferencias ni en la acción del Estado ni en la respuesta del Estado», sostuvo el mandatario.
“Primero los colombianos, segundo los colombianos y tercero los colombianos”, afirmó De la Espriella al resumir la orientación de su Gobierno frente a la medida.
El presidente aseguró además que se trata de una posición que ha defendido desde su campaña y que asumirá como una decisión tanto política como administrativa.
“Yo lo asumo. Aquí no voy a aceptar migración ilegal”, añadió.
De acuerdo con lo anunciado por el Gobierno, los extranjeros que se encuentren en situación irregular deberán ser identificados y, cuando corresponda, sometidos a los procedimientos administrativos previstos por las autoridades migratorias. La condición irregular, por sí sola, no equivale a la comisión de un delito.
El tema cobra especial relevancia por la presencia de población migrante venezolana en Colombia. Según datos de Migración Colombia citados por La Silla Vacía, con corte a enero de 2026, alrededor del 82% de los migrantes venezolanos se encontraban en condición migratoria regular, mientras que cerca de 500.000 permanecían en situación irregular.
De acuerdo con el presidente, la política busca evitar distinciones en la respuesta de las autoridades frente a las organizaciones criminales y garantizar el uso de la fuerza legítima del Estado contra quienes cometan delitos.
Como parte del despliegue de seguridad en Barranquilla, ciudad que funciona como sede temporal del Gobierno, De la Espriella también ordenó implementar un sistema de recompensas, fortalecer las redes de cooperantes y trasladar de manera inmediata a reclusos recluidos en centros penitenciarios con el objetivo de desarticular las redes de extorsión que presuntamente operan desde las cárceles.
Las autoridades deberán coordinar las nuevas medidas de control migratorio y seguridad para acelerar los procedimientos contra extranjeros en situación irregular y combatir las estructuras criminales que operan en el país.

