Mientras en las calles de los estados de Venezuela amanecen llenas de los billetes de baja denominación que nadie quiere aceptar, el ingenio de los venezolanos que decidieron salir del país en búsqueda de un mejor porvenir se ha puesto de manifiesto. Desde Bolsos, monederos, figuras de animales, carros de diferentes tamaños y colores, son algunas de las formas empleadas para darle uso al billete nacional y que hoy adornan los andenes del centro de Cúcuta.
El salario básico de un venezolano son 40 mil bolívares, dinero que no es suficiente para sobrevivir cada mes. Por eso, quienes abandonaron el país y cruzaron la frontera encontraron en los billetes de baja denominación la forma de obtener ingresos económicos. Crean todo tipo de figuras que venden en los andenes de Cúcuta.

Jesús, fue una de esas personas, no soportó la crisis y abandonó su país. En Venezuela vendía zapatos y cada bolívar que recibía le servía para mantenerse a flote y sobrevivir, ahora, desde Colombia, los billetes de baja denominación, que ya no tienen ningún valor, los usa para armar creativas figuras, reseñó RCN.

