Para hoy 27 de diciembre el sector La Rosa , tendrá sus tambores dispuestos y al ritmo de los chuimbángueles recibirá con fe cristiana la llegada de San Benito de Palermo .
Hoy el pueblo de Cabimas sale en procesión por las calles y avenidas del sector La Rosa, acompañando a su santo negro, San Benito de Palermo, en una muestra de devoción que desborda alegría y sentir religioso en Cabimas.
Cada 27 de diciembre los habitantes de este pueblo de la Costa Oriental del Lago, tienen un compromiso que data de más de un siglo, es una fiesta religiosa que también se celebra en los pueblos de agua del municipio Baralt, en Ciudad Ojeda y Santa Rita, así como en el Sur del Lago, en poblaciones como Gibraltar, Bobures, Palmarito, San José, Santa María son la forma de expresión por excelencia. Sin dejar de mencionar la celebración que se realiza en la población de Betijoque en el estado Trujillo, en cada uno hay características particulares que diferencian la celebración, pero el objetivo es el mismo venerar al Santo Negro.

Ambrosio y La Rosa son los sectores de Cabimas que por años reciben a su patrono cada 27 de diciembre y 6 de enero en un ritual al ritmo de seis diferentes golpes. Cada uno de ellos posee una conformación rítmica propia y una fenomenología musical que acompañan las distintas fases del ritual.
Para hoy 27 de diciembre el sector La Rosa , tendrá sus tambores dispuestos y al ritmo de los chuimbángueles recibirá con fe cristiana la llegada de San Benito de Palermo que partirá hacia ese lugar, luego de culminada la santa misa que será oficiada por Monseñor Nicolás Nava, Obispo de Machiques, conjuntamente con todos los sacerdotes de Cabimas, encabezado por Monseñor Ángel Caraballo, Obispo de la COL.

Es un largo recorrido de varios kilómetros bajo el inclemente sol cabimero, donde se unen familias completas, niños, jóvenes, adultos, ancianos, así como visitantes de otras jurisdicciones que vienen a pagar promesas, actividad que permite el reencuentro de los feligreses y creyentes con el Patrono de Cabimas, San Benito, acompañado del ritual a San Benito, que se compone de seis diferentes golpes al ritmo de los tambores de los chimbangueles. Cada uno de ellos posee una conformación rítmica propia y una fenomenología musical que acompañan las distintas fases de este acto litúrgico.
Un nexo de afecto y devoción
La devoción de San Benito de Palermo está muy difundida en América Latina, sobre todo donde hubo comunidades esclavas numerosas, como Venezuela y Nicaragua, e incluso al sur, como en Uruguay, Brasil y Argentina. Como muchas de las tradiciones venezolanas la Fiestas a San Benito se caracterizan por un sincretismo cultural y religioso que mezcla las raíces indígenas, africanas y europeas que componen el folklore venezolano. Es una de las manifestaciones culturales más complejas de Venezuela y una representación viva de la mezcla que caracteriza al país y lo hace rico en tradiciones.
Benito de Palermo, es el santo con el que la comunidad zuliana ha establecido un nexo de afecto y devoción. En Cabimas, se celebra al co-patrono de la localidad, con actividades religiosas que se convierten en la ocasión para la alegría de los asistentes y expresiones artísticas.
Se sabe que durante el período hispánico, en el sur del Lago de Maracaibo hubo fuerte devoción hacia él y que sus devotos eran personas de origen africano. Según el historiador Juan de Dios Martínez, un gran porcentaje de las poblaciones de Bobures y Gibraltar tenía antepasados africanos y eran mulatos, esto sería un fuerte estímulo para venerar a un santo que, como los habitantes de la población, compartía con ellos la discriminación de un origen esclavo.

