Aunque no están categorizados como un emprendimiento formal, los bazares se constituyen para muchas familias en Cabimas, en la Costa Oriental del lago, como una fuente de ingreso, y temporada navideña es una forma de obtener sus «aguinaldos».
Venezuela es uno de los pocos países en el mundo que entrega el bono navideño o aguinaldos para el mes de diciembre, y aunque al día de hoy es paupérrimo esa asignación, pese a ello, queda la costumbre de hacer compra de ropa, calzados y otros souvenirs para el hogar.
El denominado boulevard de San José en la calle Cumaná de Cabimas es un ejemplo. Es así como en medio de la crisis en Cabimas los bazares han proliferado más de los común en los últimos años.
La tasa de desempleo se estima que esté alrededor de un 58%, por ello, comercios informales y ventas en redes sociales han aumentado más en los últimos años en Venezuela.
Son unas dos decenas de vendedores, que antes estaban en una cancha cercana, pero visibilizar sus productos, ahora salieron a la avenida, más sin embargo, otros nunca pararon su actividad de vender objetos usados.
Víctor Colina tiene dos años vendiendo en el boulevard San José, y en sus mesas se observan distintos productos, desde ropa usada hasta pelotas de béisbol, balones, entre otros objetos.
«Tengo todo el año vendiendo, no solo por diciembre, pues hacer esto se ha convertido en una fuente de ingreso para mi. Vendo de todo. Algunos objetos son de nuestro círculo familiar y vecinos o allegados», explicó.
Manifestó que aunque no es un gran ingreso por las ventas, si puede asegurar que por lo menos le alcanzar para comprar la comida de la semana.
«Espero que estos quince días mejoren las cosas y la gente venga a comprar y así podamos tener unos días más tranquilos. Esto es un ganar-ganar, la gente compra a buen precio y nosotros conseguimos nuestro ingreso». apuntó.
La tranquilidad para un padre de familia la genera tener un buen ingreso. En Venezuela la tasa de desempleo es una de las más altas del Mundo, además que el poder adquisitivo está destrozado por la inflación de los últimos años.
Según cifras oficiales la inflación acumulada del año supera el 600%, aunque menor al 2019, sigue una de las más altas del mundo.
«Nosotras ofrecemos ropa, alguna es nueva, otra es usada; como pueden ver los visitantes hay calidad a buen precio. Y aunque sea ropa usada no dejan de ser prendas bonitas y aún de moda», dijo Diana Méndez, vendedora del bazar en el bulevar San José.
Los precios van desde 20 centavos hasta 7 dólares, dependiendo del objeto o la ropa.
«Siempre se consiguen algunas cosas de calidad, a veces objetos que se necesitan en la casa, lo que si recomiendo es chequear bien todo», dijo un comprador.
Realmente hay una variedad de objetos, desde fichas de casino, juego de cartas, dominó, hasta los clásicos vestidos usados, calzados y bisutería.
Esperan que los juguetes tengan algo de salida debido a que muchos no tendrán para adquirirlos nuevos.
«Es un proceso, no es que traemos lo primero que conseguimos. Muchas prendas las evaluamos, las lavamos bien, así como en algunos casos, restauramos los objetos, utensilios o artefactos eléctricos para venderlos» dijo una de las vendedoras.







