Rafael Tudares, yerno del líder opositor Edmundo González Urrutia y detenido desde el mes de enero, fue pasado a juicio por seis presuntos delitos, entre ellos conspiración y terrorismo.
Su esposa, Mariana González, aseguró que toda su familia es «víctima de un conflicto político».
«Somos víctimas de un conflicto político del cual no somos parte militante porque no participamos en política, no militamos en partido político alguno y no incidimos en las decisiones políticas de los diferentes actores políticos del país», aseveró González en un comunicado difundido el lunes 23.
El pasado 13 de junio, señaló, se llevó a cabo la audiencia preliminar contra Tudares de forma telemática. En dicha audiencia, un tribunal de control admitió la acusación formulada por la Fiscalía por los presuntos delitos de forjamiento, conspiración, terrorismo, asociación, legitimación de capitales y financiamiento.
Indicó que a su esposo se le negó una medida sustitutiva de libertad solicitada por la defensa pública. Además, se ratificó como lugar de reclusión la cárcel de El Rodeo I (estado Miranda), pero Mariana González señaló que el sábado 21 le dijeron «por decimotercera oportunidad que Rafael no está allí».
«Hasta el día de hoy no me consta directamente donde lo tienen realmente», reclamó.
Mariana González dijo tener en claro que el proceso contra su esposo es una «medida arbitraria, injusta y violatoria de los derechos humanos», al tiempo que insistió en la inocencia de Rafael Tudares.
«Repito: no me cansaré de insistir y abogar sobre la inocencia de mi esposo. Conozco a Rafael y sus acciones en cada detalle: Rafael es inocente y, como me informaron las propias autoridades en el mes de enero, la razón por la que fue detenido arbitrariamente frente a sus hijos y se le mantiene injustamente en situación de desaparición forzosa, es su vínculo familiar por afinidad con mi Padre, Edmundo González Urrutia», afirmó.

