En la terminal de Ómnibus de Cuiabá, Brasil, un inmigrante venezolano identificado como Hildemaro Iván José Sánchez Camacho, de 49 años murió tras ser golpeado por cuatro guardias de seguridad.
Los sospechosos, de 33, 48, 55 y 68 años, son empleados de la propiedad de la estación de autobuses y están acusados del delito de homicidio calificado. Los hechos fueron el pasado 03 de febrero de 2025.
Tres de ellos fueron detenidos en la estación de autobuses y uno en su propio domicilio.
Medios locales indicaron, que Hildemaro, llegó a la terminal alterado. En medio de su ira, se golpeó el pecho y la cabeza contra un vidrio, provocando un pequeño disturbio en el lugar.
Los guardias de seguridad al visualizar la situación, no llamaron a la policía ni trataron de controlar la situación, en cambio, comenzaron a golpearlo.
Imágenes de una cámara de seguridad registraron el momento en que el venezolano fue atacado por los vigilantes, mientras otras personas observaban la escena.
En la grabación se puede ver cuando la víctima intenta correr, pero tropieza y cae. La sesión de palizas continúa y uno de los guardias estrangula al hombre.
Por su parte, el delegado Nilson Farías, informó que, durante su testimonio en la comisaría, los cuatro guardias de seguridad confirmaron todo lo ocurrido en la terminal de autobuses, pero dijeron que su intención «sólo era usar la fuerza moderada».
De momento no está claro qué hacía Hildemaro en el terminal, ni el motivo de su alteración. El venezolano llevaba al menos seis años viviendo en Brasil, estaba casado y tenía seis hijos.
Ante el asesinato, el juez ordenó la prisión de los guardias de seguridad: Alvacir Marqués de Souza, de 68 años, Jonas Carvalho de Oliveira, de 55 años, Dhiego Erik da Silva Ferreira, de 33 años y Luciano Sebastião da Costa, de 48 años, por el delito de homicidio.

