Hasta que el crucero MV Hondius, donde se ha declarado un brote de hantavirus, llegue a Tenerife y se desembarque a los pasajeros la vigilancia epidemiológica de todos sus ocupantes será máxima y continúa a abordo, y habrá evaluaciones para verificar que nadie en la embarcación empieza a presentar síntomas.
Asimismo, los protocolos que se aplicarán para el desembarque seguirán la guía establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el manejo de personas en circunstancias como esta.
«Todo esto va a hacerse para proteger y asegurar que no habrá ningún problema para las personas que viven allí donde se va a desembarcar», declaró en una entrevista con Efe la jefa de la unidad de atención segura de la OMS, Janet Díaz.
Tres personas que viajaban en el crucero han fallecido en este brote, mientras que otras cinco se consideran casos confirmados y sospechosos. Estos últimos fueron evacuados medicalmente este jueves y se encuentran ahora en Países Bajos, donde son atendidos.
«Lo más importante es hacer bien las investigaciones epidemiológicas (a bordo) para ver si hay riesgo entre los contactos (de los casos confirmados y sospechosos de haber contraído el patógeno)», aseguró Díaz.
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Señaló asimismo que la OMS tiene confirmación de que «se hizo bien la evaluación de todas las personas antes de que el barco saliera y que ninguno tenía síntomas».
Dos médicos neerlandeses se encuentran en el barco para ocuparse de esa tarea, mientras que especialistas en epidemiología de la OMS también estuvieron en el crucero para colaborar con las investigaciones sobre el alcance del brote de la variante Andes del hantavirus, que es la única en la que se han visto raros casos de transmisión entre personas.

