Este sábado 13 de septiembre, el canciller de la República, Yván Gil, denunció directamente a Estados Unidos tras un nuevo incidente en el Caribe, donde un buque de guerra estadounidense abordó de forma considerada “hostil” a nueve pescadores venezolanos.
De acuerdo con un comunicado oficial emitido por la Cancillería de Venezuela, los pescadores se encontraban en plena faena con autorización del Ministerio correspondiente, navegando en aguas que Caracas considera como parte de su zona económica exclusiva.
Interceptación de la embarcación Carmen Sosa
La embarcación Carmen Sosa, de bandera venezolana, se encontraba faenando al oeste de la isla de La Blanquilla cuando fue interceptada por el USS Jason Dunham, un destructor misilístico de la Armada de Estados Unidos.
Según la denuncia, la nave estadounidense desplegó 18 hombres armados con fusiles de guerra para abordar a los tripulantes venezolanos. Este hecho fue calificado por el gobierno de Nicolás Maduro como una acción “desproporcionada y peligrosa” que amenaza la estabilidad regional.
Reacción de Yván Gil y de la FANB
Durante una rueda de prensa, el canciller venezolano Yván Gil aseguró que Estados Unidos intenta generar una “escalada bélica en el Caribe” con este tipo de provocaciones militares.
“El destructor Jason Dunham, equipado con armas y misiles, utilizó su fuerza de forma hostil contra una embarcación pesquera venezolana que cumplía con todas las normativas”, declaró Gil.
Asimismo, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) desplegó unidades para acompañar y proteger a los pescadores hasta que fueron liberados, garantizando su seguridad sin responder a la provocación militar.
Posición oficial del gobierno venezolano
En el comunicado, la Cancillería venezolana exigió a Estados Unidos el cese inmediato de este tipo de acciones y llamó incluso al pueblo estadounidense a rechazar conductas que “ponen en tela de juicio a sus propios soldados”.
Además, el texto subraya que el abordaje en aguas venezolanas carece de “proporcionalidad estratégica”, constituye una “provocación directa” y responde a un plan de Washington para forzar un cambio político en Venezuela.
Gil enfatizó que esta estrategia ha fracasado en repetidas ocasiones y que las medidas de presión de Estados Unidos son rechazadas por el pueblo venezolano e incluso por sectores de la sociedad estadounidense.
Contexto del conflicto en el Caribe
El incidente se suma a una serie de tensiones entre Venezuela y Estados Unidos en torno a la presencia militar en el Caribe. Caracas insiste en que sus pescadores y embarcaciones operan en zonas legítimamente venezolanas, mientras que Washington ha reforzado su despliegue naval bajo el argumento de combatir el narcotráfico en la región.
Con este nuevo episodio, la disputa por el control de las aguas caribeñas se vuelve a colocar en el centro del debate, con el gobierno venezolano advirtiendo que no permitirá agresiones a su soberanía ni a la seguridad de sus ciudadanos.

