Santiago Schnell, un académico superando adversidades personales, asumirá el 1 de julio la rectoría de la Universidad de Dartmouth. A sus 53 años, Schnell ha enfrentado una serie de desafíos de salud, incluyendo enfermedades autoinmunes y cáncer, lo que ha moldeado su visión y pasión por las ciencias.
Desde muy joven, Schnell mostró interés tanto por la biología como por la computación, despertando gracias a las influencias de su padre, quien le regaló una Sinclair ZX 81 en 1981, lo que lo introdujo al mundo de la programación. Mientras tanto, su vecino, el profesor Serafín Mazparrote, le enseñaba sobre el entorno natural a través de experimentos.
Entrevistado por la BBC, Schnell ha dicho que: “Casi nadie tenía una computadora personal en casa en esa época, mucho menos en Caracas”, reflexionó Schnell, quien empezó a desarrollar habilidades algorítmicas. Sin embargo, sus problemas de salud comenzaron a intensificarse durante su adolescencia, diagnosticándosele psoriasis y posteriormente cáncer a los 15 años, lo que le otorgó un nuevo propósito: utilizar su mente en beneficio de otros.
Su trayectoria académica comenzó en 1991 con una licenciatura en Biología en la Universidad Simón Bolívar. Durante este periodo, realizó contribuciones significativas al ámbito de la biología matemática, colaborando con el doctor Raimundo Villegas en el Instituto de Estudios Avanzados y posteriormente con Claudio Mendoza, lo que llevó a la creación de la ecuación Schnell-Mendoza, que facilita el estudio de procesos bioquímicos a través de enzimas.

