El pasado 12 de diciembre, Carlos Orense Azocar, también conocido como “El Gordo”, fue declarado culpable en un tribunal de Estados Unidos por ser la cabeza de una red de tráfico de drogas transnacional que se vio favorecida, de acuerdo a la sentencia, por la activa participación de funcionarios militares y políticos venezolanos de alto rango.
Este 12 de enero, desde la Corte del Distrito Sur de Nueva York, y el expediente —United States v. Carlos Orense Azocar, 21 Cr. 379 (VSB)— se ha convertido en punto de atención, aún más, por las acusaciones contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
Orense Azócar fue sentenciado a cadena perpetua, más 30 años, sin ningún tipo de beneficio, pese al intento de la defensa; se estima que apelarán la decisión.
Este entramado institucional desempeñó un papel crucial en el traslado de más de 40 toneladas de cocaína al año, según las investigaciones judiciales estadounidenses.
Para mantener sus operaciones criminales intactas en suelo venezolano, Orense buscó la ayuda y protección de altos funcionarios gubernamentales, algunos de los cuales estaban vinculados con el denominado Cartel de los Soles, una red de autoridades venezolanas que colaboró clandestinamente con diferentes estructuras criminales.
El Fiscal de Estados Unidos Jay Clayton declaró: “Carlos Orense Azocar es uno de los traficantes de cocaína más prolíficos jamás sentenciados en este tribunal, responsable de la distribución de cientos de toneladas de cocaína a los Estados Unidos. Orense Azocar y sus co-conspiradores, incluidos altos funcionarios gubernamentales y militares, infligieron un daño incalculable a esta comunidad. Junto con nuestros socios en la Unidad de Investigaciones Bilaterales de la División de Operaciones Especiales de la DEA, estamos comprometidos a acabar con la explotación del pueblo estadounidense por parte de los cárteles de drogas y los gobiernos que los habilitan.”
El Administrador de la DEA, Terrance C. Cole, añadió: “Carlos Orense Azocar fue un rey del crimen que construyó un imperio basado en el engaño, el fraude y el soborno. Las estrechas relaciones de Orense Azocar con el gobierno venezolano le proporcionaron recursos para evadir a las fuerzas del orden y mover cargamentos masivos de cocaína a través de todo el hemisferio occidental. La sentencia de hoy envía un mensaje claro: la DEA perseguirá implacablemente y hará rendir cuentas a los traficantes de drogas internacionales, no importa cuán lejos corran o cuán poderosos se crean.”

