La policía de Miami-Dade, Florida, Estados Unidos, arrestó el lunes a un venezolano por el presunto caso de vouyerismo.
El detenido fue identificado como Diego José Rosales Morillo, de 25 años. El sujeto habría cometido varios actos de video vouyerismo en una tienda Goodwill, ubicada en 9760 Southwest 8 Street, Miami.
El lunes 12 de agosto el hombre fue sorprendido grabando a una mujer dentro del probador del establecimiento. Con su teléfono tomó fotos y videos de la víctima mientras se cambiaba de ropa.
De acuerdo con el informe de arresto, no era la primera vez que Rosales cometía estos actos.
De hecho, encontraron evidencia de su comportamiento abusivo desde el mes de agosto de 2023.
En el incidente del año pasado, la víctima logró darse cuenta de lo que estaba ocurriendo gracias al espejo del vestidor. Tan pronto como notó la situación, se vistió rápidamente y procedió a confrontar a Rosales.
El hombre se limitó a pedirle disculpas y le aseguró que había borrado el video. Sin embargo y por desgracia, esta situación no sirvió de escarmiento para el sujeto.
De acuerdo con declaraciones obtenidas por medios locales, Rosales acudió a la tienda en repetidas ocasiones para capturar fotos y videos de mujeres cambiándose.
Uno de los encargados de la tienda reconoció al hombre, porque el martes 9 de julio quedó grabado en cámara visitando el lugar.
Ese día entró a los cubículos para grabar a mujeres mientras se probaban prendas de vestir.
Posteriormente, el lunes 12 de agosto volvió al establecimiento y repitió el comportamiento, sin contar que para ese momento ya era más que reconocido.
Las cámaras de seguridad lo captaron grabando a otra mujer y ya esta fue la acción detonante para llamar a las autoridades.
El sujeto de 25 años y de origen venezolano ahora enfrenta tres cargos por voyeurismo. Rosales fue identificado por el gerente de la tienda en una rueda de reconocimiento.
Al momento del arresto el acusado aseguró que sí había visitado las tiendas. Sin embargo, negó haber realizado las acciones que se le señalaban y aseguró que solo se estaba tomando ‘selfies’.
Aunque ya no figura en el registro de reclusos del condado, Rosales estuvo tras las rejas. El juez le fijó una fianza de $7,500, la cual pagó para permanecer en libertad.

