Este martes 3 de febrero, un grupo de consejeros parroquiales del Consejo Local de Planificación Pública de Lagunillas, estado Zulia, manifestaron su rechazo a la postura del gobierno municipal, de señalarlos de sabotear la asamblea del CLPP por considerarlos “oficialistas” y no asistir a esta instancia para la aprobación de los proyectos.
Cabe recordar que el pasado 30 de enero, el CLPP de Lagunillas realizó una convocatoria, la cual no pudo concretarse por falta de quorum, y se acusó a un sector de «sabotear» el evento.
Al respecto, Teresa Peralta, consejera parroquial de Campo Lara, expresó que, “para justificar su propia ineficacia, responsabilizan a los consejeros, a las comunidades o a los consejos comunales de los obstáculos en la gestión municipal. Sin embargo, es importante precisar los hechos.
“El 3 de diciembre realizamos la primera plenaria y el 9 de diciembre la segunda, en la cual se aprobó un presupuesto. Ese presupuesto generó molestia, porque a las comunidades se les asignó una cantidad irrisoria, producto del desconocimiento de la ley. Y es fundamental recordar una premisa básica: el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento. Cada quien debe asumir la responsabilidad que le corresponde.
Nuestra responsabilidad es actuar en función de las comunidades y de nuestro pueblo. Aunque la frase pueda parecer trillada, es una realidad: somos parte de esas comunidades. Vivimos en ellas, damos la cara y recibimos directamente los reclamos: “¿por qué no hiciste?, ¿por qué no fuiste?”. No formamos parte de una élite ni de una cúpula invisible. Nosotros caminamos el barrio, nos mojamos los pies de tierra, estamos en la calle”, señaló Peralta.
Además, agregó “La única alcaldía del Zulia que fue llamada a rendir cuentas por no acatar la ley en cuanto a la creación y elaboración de los instrumentos correspondientes fue precisamente la de Lagunillas. El alcalde fue interpelado por las autoridades competentes. ¿El responsable? Su incompetencia y el desconocimiento de la ley”
Aníbal Núñez, tutor comunal y comunero del municipio Lagunilla, aclaró que la supuesta denuncia promovida desde la alcaldía carece de sustento legal. Explicó que la convocatoria a la plenaria fue irregular desde su origen, al violar el artículo 53 de la Ordenanza del Consejo Local de Planificación, que establece plazos y formalidades obligatorias para su validez.
Señaló que dicha plenaria era ilegal y sin basamento administrativo, por lo que no podía responsabilizarse a quienes no fueron convocados conforme a derecho. Asistir a un acto viciado —afirmó— habría significado validar la negligencia procesal del alcalde.
Núñez sostuvo que los voceros comunales no son responsables de la paralización administrativa del municipio, atribuyéndola a la mala gestión e incapacidad gerencial del alcalde. Reiteró que los comuneros son hombres y mujeres de paz, alineados con el llamado nacional a la reconciliación, y rechazó cualquier intento de sembrar odio o desunión.
Finalmente, enfatizó que no puede haber acusaciones sin fundamento legal y que la falta de cumplimiento de la normativa por parte de la alcaldía no puede ser encubierta mediante señalamientos al Poder Popular.
«Entonces, comienza el show mediático, pues se expresó con tiempo que no podíamos asistir» señaló.
Ademas calificó que ese día hubo un show mediático por el Alcalde en redes sociales; y fue enfático que «ese día llegó a la hora, 1:00 pm. Aunque se fue la luz y todavía insistía en que se iba a hacer la plenaria».
Aquí no queremos buscar culpables; lo que queremos es avanzar. Nosotros no hemos venido aquí a atacar al alcalde. No hemos venido al Consejo Local de Planificación a atacar al alcalde, sino a trabajar.
Quien anda en actitud de guerra es él. De manera irresponsable quiere convertir un tema de quórum en un conflicto o en una guerra política. Señalarnos por nuestra identidad ideológica constituye una falta de respeto.

