El Centro de Bellas Artes Ateneo de Maracaibo (CBA) inauguró el pasado jueves 21 de mayo en la Sala Oscar D´Empaire el III Salón Nacional Libro de Artista, una edición que rinde homenaje al maestro venezolano Armando Reverón.
Está convocatoria contó con la participación de 60 talentosos artista de 80 propuestas presentadas, entre ellos el cabimense Robert Sánchez.

La III edición rinde tributo a la luz y el misterio de Armando Reverón y en la misma se puede descubrir cómo los creadores han transformado el concepto del libro en soporte y materia, explorando nuevas dimensiones creativas hasta convertirla en una pieza de arte excepcional.
Liliana Blanco de Montero, directora general del CBA, destacó que esta actividad está enmarcada en la celebración del Día Internacional del Libro, el salón incentiva a los creadores venezolanos a explorar nuevas fronteras estéticas a través de la fusión de las artes plásticas con la narrativa conceptual del objeto-libro.
La directora del Museo de Bellas Artes informó que la exposición, cuenta con representación de artistas de varios estados de Venezuela y permanecerá abierta al público por espacio de un mes en la sala baja de la institución. El jurado de selección para la premiación no ha sido convocado aún y se tiene previsto para el momento de la clausura que se haga la entrega a los galardonados.
Los seleccionados por el comité organizador aportaron una visión particular desde sus respectivos estados a través de obras inéditas realizadas entre 2024 y 2026. Durante la jornada, se otorgarán tres premios del salón.

Cabimas presente
Robert Sánchez, único artista plástico de Cabimas seleccionado y participante en este importante Salón Nacional con su “Reverón: entre el arte, la materia y el espíritu”.

Esta obra trata de un dispositivo que se convierte en un objeto de arte de memoria y exploración sensorial que busca rendir tributo a la genialidad de Reverón y su uso de la luz.
El artista cabimense señaló que a través de esta pieza, se propone transitar el umbral de lo cotidiano para adentrarme en la complejidad del universo creativo de Armando Reverón, un artista cuya cosmogonía personal transformó para siempre los cimientos del arte venezolano.
“Mi obra se concibe no solo como un objeto, sino como un dispositivo de memoria y exploración sensorial que busca rendir tributo a la genialidad de un hombre que hizo de la luz su principal materia prima. El punto de partida de este viaje es la fachada del Castillete, recreada en la portada como un umbral simbólico donde el propio Reverón nos recibe, extendiendo una invitación personal a sumergirnos en el misterio de su refugio en Macuto”.


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