Luego de madrugar para ir a la cita, tres veces por semana, todo el año, los pacientes de la Unidad de Diálisis Care en Cabimas deben sortear las dificultades para contar con agua potable, además de los gastos que implica cumplir con el tratamiento.
Ante las dificultades para llenar los tanques de agua en el centro de diálisis, uno de los pocos en la Costa Oriental del Lago, los pacientes y sus familiares deben aportar diariamente para la compra del vital líquido al camión cisterna, con la atenuante que, son dos viajes diarios para cumplir la cuota requerida para los 60 pacientes atendidos.
Dos grupos de pacientes que requieren diálisis, tres días por semana cada uno, deben pagar los 70 dólares diarios que cuestan los dos viajes de un camión cisterna; es decir, un grupo costea seis viajes, y el otro, el resto.
Una cuenta rápida da un resultado sencillo: 70 dólares por seis días, cada semana, por 12 meses: Entre todos los familiares de los pacientes con diálisis gastan 20.160 dólares para cubrir solo el gasto de agua en un año. A veces un poco menos o un poco más.
Sumado a los gastos de traslado, alimentación, medicamentos, entre otros, cada paciente aporta 100 bolívares diarios para mantener llenos los tanques de agua de la unidad de diálisis.
Al respecto, Yanedy Lara, quien trae a su mamá tres veces por semana, todo el año, expresa que han llevado cartas a la alcaldía, a la Guardia del Pueblo, y otros entes, para contar con agua todos los días en este centro asistencial que está bajo administración del Instituto Venezolano del Seguro Social.
“Las autoridades deben comprender, que no es agua para una actividad cualquiera, no se trata de un día o dos, es un compromiso que debe ser completado todos los días. A la semana se consumen 12 camiones cisternas, para lograr las horas de diálisis que necesita cada paciente”, apuntó.
Hay días que no tienen suficiente agua, y esa situación afecta la salud de los dializados; como medida, se reduce el tiempo de diálisis, y en consecuencia, habrá una acumulación de toxinas, que van descompensando el organismo, corriendo el riesgo de padecer graves recaídas.
Recordamos que estos pacientes tienen serias fallas para poder purificar de forma natural la sangre de su organismo, por fallas renales o disfunción renal, es decir, no funcionan sus riñones.

Carmen Alemán, quien viene desde Los Puertos de Altagracia con su hijo, compartió que ellos hacen un gran esfuerzo, y si tuviesen suficiente dinero, no tendrían problemas en hacer el aporte, pero a veces, es cuesta arriba.
“La mayoría hacemos enormes sacrificios por la vida de nuestros familiares, pero solo pedimos que nos ayuden con las dos cisternas diarias para mantener el agua necesaria y tratar a todos los pacientes”, informó.
Hay días que el agua no es suficiente, por lo que comienzan a racionar el tiempo de diálisis; hoy día cuentan con una unidad de osmosis más moderna, pero tiene mayor consumo del vital líquido.
Mabel Alfonso, a quien su esposo le aplican diálisis tres veces por semana, recordó que, en la gestión municipal anterior, el camión de agua gratuita era muy regular.
Otros usuarios informaron que el camión de la Guardia del Pueblo no ha podido cumplir con los viajes de agua, debido a la escasez de combustible diésel.
La Unidad de Diálisis Care está ubicada en el sector barrio Obrero de Cabimas, localidad que padece de la escasez de agua.
“En este sector llega muy poca agua, la mayoría de las familias compra, y algunos tienen pozos. Debe haber un problema en las tuberías. Pero desde hace algunos meses se ha empeorado la situación”, señaló un vecino.


