Tres aguiluchos están entre los mejores jonroneros en las menores, y al lado de otro venezolano, se disputan este renglón.
Venezuela tiene a cuatro representantes en 2023 que, a la fecha, acumulan 20 vuelacercas o más en el sistema de granjas de las Grandes Ligas.
Cada uno de estos jóvenes se encuentran a un nivel de Doble A o Triple A, así que serán candidatos naturales para un eventual llamado al Big Show hasta el final de la campaña.
El primero de ellos es Moisés Gómez, aun cuándo atraviesa una sequía en agosto, lapso en el que aún no dispara su primer cuadrangular, se mantiene como el líder jonronero de la embajada Vinotinto en Las Menores, con 23.
Todos han sido con el Memphis, sucursal Triple A de los Cardenales de San Luis, para ser segundo de su equipo en el departamento.
Andrés Chaparro, perteneciente a las Águilas del Zulia, puede resultar un poco irónico que los Yanquis de Nueva York hayan adolecido todo el certamen de productividad ofensiva.
Mientras Chaparro se ha encargado de repartir leña a lo largo del año en Triple A.
El paleador derecho, que puede defender las esquinas del cuadro interior, compila 21 estacazos, una marca personal y la segunda mayor cifra del Scranton.
Claro está que, las complejidades del pitcheo de Las Mayores siempre serán más visibles que las de las granjas, pero su mano se alza con insistencia para ser llamado a la Gran Manzana, respaldado, además, por las 72 carreras empujadas que le erigen como el líder de su conjunto.
Otro de ellos es el aguilucho Wilyer Abreu quien vive su primera experiencia en Triple A, y tampoco le costó. Es segundo del Worcester (Medias Rojas de Boston) con 21 obuses, superando los 19 que despachó el curso anterior en Doble A. Cosecha 61 impulsadas, también escolta en su divisa. A la defensa, es capaz de cubrir con eficacia las tres praderas.
Además, Kenedy Corona, también de las Águilas del Zulia, inició la contienda en Clase A avanzada, sacó un par de pelotas allí y ascendió a Doble A, donde ha desaparecido 20 más con el Corpus Christi (Astros de Houston).
Ninguno de sus compañeros le iguala ni supera en bombazos. Pero no sólo exhibe condiciones de slugger este guardabosque, sino también de hábil robador, siendo líder en estafadas de la Liga de Texas, con 25.

