Luego de 12 días de agonía, falleció el venezolano herido en explosión de moto bomba en la localidad de Jamundí en Colombia.
Rafael González, el venezolano que trabajaba cuidando motos y vehículos en pleno centro de Jamundí, Valle del Cauca, murió en la clínica Valle del Lili, en Cali, debido a las graves heridas en el atentado que ocurrió hace 12 días.
Rafael terminó con graves heridas en la cara, brazos y piernas. Fue intervenido quirúrgicamente, pero debido a la complejidad de las heridas y por una bacteria perdió el brazo derecho.
Durante los últimos cinco años el hombre de nacionalidad venezolana se había desempeñado como cuidador de motos en el municipio al sur del país.
El hombre, de 57 años, había llegado a la clínica en un estado de salud delicado “con fractura expuesta de fémur y múltiples heridas por esquirlas, con trauma toracoabdominal penetrante, quemadura grado II en cara, cuello, tórax, abdomen, vía área, con evisceración.
Trasladado a quirófano de forma emergente”, indicaba el informe de Valle del Lili.
De los otros dos heridos que fueron remitidos a la misma clínica, un teniente y una patrullera de la Policía, el centro médico había informado que ambos se encontraban “estables y en observación”.
El atentado se registró el 12 de junio de 2024. ‘Don Rafael’ había sido dado por muerto, pero fue trasladado a un centro asistencial en el que estuvo las últimas dos semanas.
Tuvieron que amputarle un brazo que se le infectó como consecuencia de las quemaduras sufridas en la explosión.


