Una de las series más vistas en la actualidad es Monstruos, una que muestra la historia de los hermanos Menéndez, quienes asesinaron a sus padres, pero dónde están en la actualidad.
El 20 de agosto de 1989, Lyle y Erik Menéndez asesinaron a tiros a sus padres, José y Mary Louise «Kitty» Menéndez, en su casa de Beverly Hills.
Por ese brutal crimen, los hermanos fueron arrestados en marzo de 1990, y desde entonces permanecen tras las rejas.
Lyle y Erik tenían 21 y 18 años cuando cometieron los asesinatos. Ahora tienen 56 y 53 años, son mayores que sus padres cuando fueron asesinados.
En su primer juicio, los Menéndez afirmaron que su padre había abusado sexualmente de ellos mientras dos jurados, uno para cada hermano, atendían sus declaraciones.
En 1996, tras un mediático proceso judicial, ambos fueron condenados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, acusados de asesinato en primer grado.
A lo largo de los años, la historia de los Menéndez ha sido objeto de un análisis incesante por parte de los medios de comunicación y la opinión pública, inspirando documentales y series televisivas que exploran las motivaciones detrás de los asesinatos.
En 2023, la serie Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menéndez, creada por Ryan Murphy, volvió a poner a los hermanos en el centro de la conversación.
Desde su reclusión, los Menéndez no solo han criticado la serie, sino que también han luchado para que se escuche su versión de los hechos.
Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menéndez muestra la historia desde varios puntos de vista.

¿Dónde están los hermanos Menéndez?
Durante más de 20 años, Lyle y Erik Menéndez estuvieron recluidos en prisiones separadas, sin poder verse ni interactuar.
Lyle fue encarcelado en Mule Creek State Prison, mientras que Erik cumplía su condena en la Prisión Richard J. Donovan en San Diego.
Aunque no podían verse, mantuvieron comunicación a través de cartas e incluso jugaron al ajedrez por correo.
Recién en 2018 que los hermanos se reencontraron. En una emotiva reunión, ambos estallaron en lágrimas cuando finalmente se vieron después de tantos años.
“Era algo que no estaba seguro de que alguna vez fuera a suceder”, confesó Lyle en una entrevista. Tras ser ubicados en el mismo pabellón, los Menéndez comenzaron a reconstruir su relación, manteniéndose activos en sus respectivas áreas dentro de la prisión.
Lyle, por ejemplo, se convirtió en presidente del gobierno de reclusos en Mule Creek y ha trabajado con otros presos que han sufrido abuso sexual, tratando de brindarles apoyo emocional.
Erik, por su parte, se casó en 1999 con Tammi Ruth Saccoman, con quien ha mantenido una relación a pesar de las adversidades.
Además, ha encontrado consuelo en el arte, dedicándose a la pintura y colaborando en proyectos de reforma penitenciaria.
Ambos hermanos continúan afirmando que el asesinato de sus padres no fue motivado por el dinero, sino por el miedo y el trauma que experimentaron durante años.
Erik, en una entrevista con A&E, mencionó que el hecho de ser arrestado fue, en cierto sentido, un alivio: “Mi vida estaba destruida, y me alegra que todo terminara ahí. Pero no fue por el dinero. Nunca fue por el dinero”.
En 2023, la serie de Netflix, Monstruos: La historia de Lyle y Erik Menéndez, dirigida por Ryan Murphy, trajo nuevamente a la luz pública el caso de los hermanos.
La producción, conocida por su tono dramático y narrativas impactantes, generó una ola de controversia. Los Menéndez han expresado su profundo descontento con la forma en que fueron retratados.
Erik, a través de un comunicado difundido por su esposa Tammi, denunció lo que consideró una representación distorsionada de su vida y la de su hermano.
Lyle, por su parte, calificó la serie como “un retroceso” en la comprensión de los abusos sexuales masculinos.
“Es triste ver cómo la serie refuerza una narrativa que niega la realidad de los abusos sufridos por los hombres”, afirmó. Para él, el progreso que la sociedad ha hecho en cuanto a la visibilización de estas experiencias ha sido empañado por producciones como la de Murphy, que simplifican la complejidad del caso en favor del sensacionalismo.
A pesar de estar cumpliendo cadena perpetua, los Menéndez no han dejado de luchar por su liberación. En mayo de 2023, los abogados de los hermanos presentaron una petición de habeas corpus, respaldada por nuevas pruebas que, según ellos, podrían cambiar el curso de la historia.
Entre estas pruebas se encuentra una carta que Erik Menéndez escribió a su primo en 1988, meses antes de los asesinatos, en la que describía los abusos que sufría por parte de su padre.
Además, el testimonio de Roy Rosselló, un exmiembro de la banda Menudo, ha añadido una nueva dimensión al caso.
Rosselló afirmó que también fue víctima de abuso sexual por parte de José Menéndez cuando era adolescente, un testimonio que los abogados de los Menéndez consideran clave para demostrar el ambiente de terror en el que vivían los hermanos.
A pesar de las nuevas pruebas, la Oficina del Fiscal del Distrito del Condado de Los Ángeles no ha tomado una decisión sobre si reabrir o no el caso.
Mientras tanto, hasta hoy, los Menéndez siguen defendiendo que el asesinato de sus padres no fue por codicia, sino una reacción a años de abusos.


