La Comisión Especial de Seguimiento y Cumplimiento de la Ley de Amnistía y Convivencia Democrática de la Asamblea Nacional de Venezuela ha registrado un volumen significativo de solicitudes y avances en la liberación de personas tras la aprobación de la normativa la semana pasada. Esta ley, promovida con el objetivo de facilitar procesos de reconciliación y culminar medidas restrictivas para ciudadanos que participaron en hechos políticos, continúa su aplicación en el sistema judicial venezolano.
El diputado Jorge Arreaza, presidente de la comisión parlamentaria encargada de monitorear la ejecución de la Ley de Amnistía y Convivencia Democrática, informó que se han recibido 6.487 solicitudes de personas que buscan acogerse a los beneficios del instrumento legal desde que entró en vigor, tras su aprobación unánime en el Parlamento.
De ese total:
- 185 personas privadas de libertad han sido liberadas bajo esta ley.
- 3.266 ciudadanos que estaban sujetos a medidas cautelares —como arresto domiciliario o régimen de presentación ante tribunales— han recibido libertad plena.
- 3.011 solicitudes adicionales se encuentran actualmente en proceso de revisión para determinar si encajan dentro de los 13 supuestos de hechos contemplados en la normativa.
Estas cifras representan el esfuerzo conjunto de distintos órganos del Estado, incluidos el Ministerio Público, la Defensoría Pública, la Defensa Privada y otros sujetos habilitados para tramitar los casos.
Plazos y procedimientos fijados por la ley
La Ley de Amnistía establece que los tribunales competentes tienen un plazo máximo de 15 días continuos para resolver cada solicitud, lo que busca acelerar el proceso sin sacrificar las garantías procesales.
Además, para los casos que no encuadren de forma automática dentro de los supuestos establecidos, la comisión parlamentaria se encargará de evaluarlos y recomendar su inclusión o exclusión en función del marco jurídico. No obstante, el propio Arreaza ha reconocido que “es imposible” que la ley pueda cubrir todos los casos dados el volumen, la complejidad de muchos expedientes y las limitaciones prácticas en su implementación.
Contrastes de cifras y opiniones de ONG
Organizaciones como Foro Penal, que monitorea de cerca la situación de los presos políticos en Venezuela, han presentado cifras significativamente menores de excarcelaciones verificadas desde la entrada en vigor de la ley, y han denunciado dificultades judiciales en la tramitación de muchos casos.
Estos grupos señalan que únicamente una fracción de las liberaciones anunciadas ha sido confirmada formalmente y han pedido que se revisen casos que han sido excluidos, mientras que todavía hay personas que continúan detenidas bajo diversas circunstancias.
Contexto político y críticas al proceso
La aplicación de la Ley de Amnistía y Convivencia Democrática se da en un contexto de tensiones entre el gobierno, sectores de la oposición y organizaciones de derechos humanos. Mientras el oficialismo presenta la norma como un paso hacia una mayor paz social y reconciliación nacional, críticos advierten que sus alcances son limitados y que aún persisten barreras legales y estructurales para una real liberación de presos por motivos políticos.
Asimismo, existen denuncias sobre detenciones arbitrarias que no han sido resueltas y sobre la falta de claridad en la definición de hechos políticos que califican para amnistía, lo que complica la evaluación de solicitudes más complejas.
Resumen de la situación actual
- La Ley de Amnistía y Convivencia Democrática ha recibido más de 6.400 solicitudes desde su aprobación.
- Hasta el momento, 185 personas han sido excarceladas y 3.266 han obtenido libertad plena de medidas cautelares.
- Más de 3.000 casos siguen en revisión, lo que muestra tanto la magnitud del proceso como los retos pendientes.
Este proceso legal continúa en desarrollo y es uno de los temas centrales en la agenda política venezolana, en medio de llamados a su expansión o ajustes por parte de diversos actores nacionales e internacionales.

