El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, habría arribado este viernes, 6 de febrero, al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, según reportó Reuters, en lo que representa la visita de más alto nivel de un funcionario de la administración de Donald Trump a Venezuela hasta la fecha.
La llegada de Wright marca un punto de inflexión en la relación energética entre Washington y Caracas, con una agenda que combina objetivos técnicos, económicos y políticos, centrados en la reactivación de la industria petrolera venezolana.
Chris Wright asumirá rol de supervisor de la industria petrolera venezolana
A diferencia de anteriores visitas diplomáticas, el funcionario estadounidense asumirá un rol directo de supervisión sobre el sector petrolero, con énfasis en la reestructuración del modelo de producción nacional.
En su agenda destaca una reunión clave con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en el Palacio de Miraflores, donde se prevé la formalización de un nuevo esquema de producción energética.
“No venimos a observar, venimos a reactivar. El objetivo es llevar la producción de vuelta a los 2 millones de barriles diarios, bajo estándares de eficiencia occidentales”, declaró Wright a los medios antes de su encuentro con las autoridades venezolanas.
Los tres pilares del nuevo acuerdo energético entre EE. UU. y Venezuela
El plan de cooperación entre Estados Unidos y la administración encargada de Venezuela se estructura en tres ejes estratégicos que redefinirán el funcionamiento del sector petrolero:
1. Apertura de capital y reforma de la Ley de Hidrocarburos
Wright y Rodríguez abordarán los reglamentos de la recién aprobada Ley de Hidrocarburos, que permitirá a empresas internacionales como Chevron, Repsol y Shell tener mayorías accionarias en empresas mixtas, eliminando el control absoluto de PDVSA.
2. Fideicomiso de ingresos petroleros
Las ventas de crudo venezolano estarán bajo supervisión estadounidense, con los ingresos depositados en cuentas restringidas destinadas exclusivamente a ayuda humanitaria y reconstrucción de infraestructura, un esquema aceptado por Delcy Rodríguez como garantía de estabilidad política y financiera.
3. Seguridad y protección de instalaciones estratégicas
El acuerdo contempla el despliegue de consultores de seguridad privados estadounidenses para resguardar refinerías y campos petroleros clave, con el objetivo de prevenir sabotajes y riesgos operativos en zonas estratégicas del país.

