Este domingo 07 de abril, la feligresía católica de Cabimas desbordó la caminata en honor a Jesús de la Divina Misericordia.
Cientos de personas desbordaron el recorrido desde la iglesia San Martín de Porras hasta la catedral de Cabimas elevando alabanzas y agradecimientos por la Divina Misericordia.
El recorrido tomó parte de la Av. Andrés Bello, y pese al calor, a las limitaciones del transporte o la hora, la feligresía dijo presente, en un evento que se hace más concurrido con cada año que se organiza en Cabimas.
Al respecto, el padre Heberto Ávila, párroco de la parroquia San Juan Bautista y canciller de la Diócesis de Cabimas, señaló que esta edición de la procesión de Jesús de la Divina Misericordia ha tenido una mayor concurrencia de todas las parroquias de Cabimas.
“Bendito sea Dios por el número de devotos, que a pesar del calor y de las limitaciones del transporte vienen para celebrar y agradecer este misterio del Señor, el de su Misericordia para con la humanidad. Por eso estamos alegres y bendecimos a Jesucristo”, subrayó.
Además, Ávila agradeció a todo el sector privado, las familias, y a todos los que aportaron desde una bolsita con agua.
“Fueron muchas las personas que, de manera desinteresada, se han sumado a esta causa. Muchos empresarios se sumaron y esperamos siga siendo así, pues en la medida que más personas garanticen la ayuda, más se integrarán a la caminata con cada edición”, comentó.
Una tarima estaba instalada en las inmediaciones de la catedral de Cabimas donde voces de las distintas parroquias conformaron una agrupación que elevó cantos a la llegada de los cientos que cantaban y agradecían a Dios.
En la Av. Universidad con carretera H, la santa imagen de Nuestra Señora del Rosario aguardaba la llegada de la caminata, en un encuentro cargado de alegría y emociones.
Niños, adultos, jóvenes y ancianos se sumaron a la caminata, donde muchos agradecieron a Jesús de la Divina Misericordia por los favores concedidos.
“Este año vengo a agradecer que mi hija estuvo muy enferma, y pudo salir adelante, por ello, agradezco ante la Divina Misericordia por la sanidad de ella”, dijo Xiomara Portillo.
Otros, se han venido incorporando al evento, y reconocen que ha sido una enorme satisfacción que eleva su fe.
“Primera vez que vengo, tengo mis peticiones ante la Divina Misericordia, y estoy segura que me escuchará”, comentó Ester Ocando.










