El político centrista Rodrigo Paz Pereira asumió este sábado la presidencia de Bolivia para un periodo de cinco años, marcando el inicio de un nuevo ciclo político y económico tras 20 años de hegemonía de la izquierda en el poder.
“Dios, patria y familia, sí, juro”, declaró el nuevo mandatario boliviano al momento de prestar juramento ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, en una ceremonia cargada de simbolismo y expectación nacional.
Un cambio generacional en la política boliviana
Nacido en Santiago de Compostela en 1967, durante el exilio de sus padres, Rodrigo Paz Pereira es hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993). Su elección representa, según analistas, un relevo generacional y un intento de reconciliar a un país polarizado tras dos décadas de dominio político del Movimiento al Socialismo (MAS).
Paz Pereira fue electo presidente en segunda vuelta el pasado 19 de octubre, al obtener 54,96% de los votos frente al 45,04% de su contrincante, el exmandatario conservador Jorge “Tuto” Quiroga (2001-2002).
En la ceremonia también juró su vicepresidente, Edmand Lara, un exoficial de policía que ha sido figura destacada por su discurso anticorrupción y su propuesta de fortalecer las instituciones de seguridad y justicia.
Amplia representación internacional
La toma de posesión contó con una notoria presencia de líderes internacionales, reflejo del interés regional por el cambio político boliviano. Entre los asistentes se encontraban los presidentes Javier Milei (Argentina), Gabriel Boric (Chile), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay) y Yamandú Orsi (Uruguay).
En representación de Estados Unidos asistió el subsecretario de Estado Christopher Landau, mientras que la Unión Europea estuvo representada por la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, y la presidenta del Congreso de los Diputados de España, Francina Armengol.
También participaron el primer ministro de Perú, Ernesto Álvarez, el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, el canciller panameño Javier Martínez-Acha, y los vicepresidentes Félix Ulloa (El Salvador) y Stephan Brunner (Costa Rica).
Desde China llegó el ministro de Recursos Hídricos, Li Gouying, como enviado especial del presidente Xi Jinping, consolidando la presencia de potencias globales en el acto de investidura.
Expresidentes bolivianos reunidos en el acto
En un gesto poco habitual en la historia reciente del país, varios expresidentes bolivianos acudieron a la ceremonia: Jorge Quiroga, Carlos Mesa (2003-2005), Jeanine Áñez (2019-2020), Eduardo Rodríguez Veltzé (2005-2006) y Jaime Paz Zamora (1989-1993), este último padre del actual mandatario.
La presencia conjunta de figuras políticas históricas y de alto nivel diplomático fue interpretada como un signo de respaldo institucional al nuevo gobierno, que se enfrenta al desafío de estabilizar la economía, atraer inversión extranjera y recomponer la confianza ciudadana.
Con su toma de posesión, Rodrigo Paz Pereira inaugura una nueva etapa para Bolivia, marcada por la promesa de unidad, modernización económica y diálogo político en un contexto regional en transformación.

