El robo a comerciante en Caracas protagonizado por tres mujeres en un pequeño abasto de la avenida Baralt, municipio Libertador, se volvió viral el pasado fin de semana luego de que la víctima, la tiktoker y comerciante Coly Wu, difundiera un video del momento del hurto.
Las imágenes, captadas por la cámara de seguridad del establecimiento, muestran cómo tres mujeres recorren los pasillos del negocio y, de forma discreta, guardan productos en sus bolsos. Según la denuncia, las sospechosas se llevaron un kilo de leche en polvo, 11 latas de jamón endiablado y cuatro vasos de queso para untar.
La denuncia se hizo viral en redes sociales
En su cuenta de Instagram, Wu expresó su frustración:
“Con razón mi negocio no genera plata, porque me están robando mucho. Hace rato vi la cámara”.
La comerciante pidió la colaboración de sus seguidores para difundir el video:
“Necesito que me hagan viral este video para que metan presas a esas tres mujeres”.
Aunque no detalló el precio individual de cada producto, Wu estimó que el monto total del robo asciende a casi 70 dólares, una cifra que, para un pequeño comercio, representa una pérdida significativa. Además, aseguró que las mismas mujeres habrían cometido hurtos en el negocio vecino poco antes del incidente.
El Ministerio Público abre investigación
La rápida viralización del caso llevó al Ministerio Público a pronunciarse. El fiscal general, Tarek William Saab, informó que la Fiscalía 42 en Materia de Delitos Comunes del Área Metropolitana de Caracas (AMC) asumió la investigación.
“El reporte recibido indica que varios sujetos hurtan mercancía de un local comercial, ocasionando un grave daño patrimonial y generando pérdidas a la propietaria”, señaló Saab.
Por ahora, las autoridades no han confirmado las identidades de las mujeres vistas en el video, ni los cargos que podrían enfrentar. La investigación busca no solo ubicar a las responsables, sino también verificar si están relacionadas con otros robos en la zona.
Contexto: robos a pequeños comercios en Caracas
El robo a comerciante en Caracas no es un hecho aislado. Pequeños y medianos empresarios en la capital han denunciado en reiteradas ocasiones el aumento de hurtos y asaltos en sus establecimientos.
Muchos de estos casos, como el de Coly Wu, quedan registrados en cámaras de seguridad, pero pocas veces logran un seguimiento judicial efectivo. La falta de vigilancia en ciertas zonas y la actuación rápida de los delincuentes dificultan la captura en flagrancia.
Comerciantes consultados en la avenida Baralt señalan que los hurtos menores, especialmente de alimentos y productos de alto consumo, son recurrentes. Además, advierten que estas pérdidas afectan seriamente la rentabilidad de los negocios, que ya enfrentan altos costos operativos.
El impacto económico de estos delitos
Aunque el monto robado en este caso fue de aproximadamente 70 dólares, para un pequeño comercio en Venezuela esa cantidad puede representar el margen de ganancia de varios días. La reposición de mercancía, sumada a la inseguridad, genera un clima de desconfianza que desincentiva la inversión.
Especialistas en seguridad ciudadana señalan que la viralización de estos hechos en redes sociales, como ocurrió con Coly Wu, puede ser una herramienta útil para la identificación de sospechosos y la presión social hacia las autoridades para actuar.
Un caso que podría sentar precedente
Si bien las investigaciones continúan, este robo a comerciante en Caracas podría marcar un precedente importante, especialmente si se logra la captura y enjuiciamiento de las responsables. La visibilidad mediática del caso y la presión ciudadana podrían impulsar medidas más efectivas para la protección de los pequeños negocios en la capital.
Por ahora, Coly Wu continúa atenta a la respuesta de las autoridades, mientras el video del hurto sigue circulando masivamente en redes sociales, generando indignación entre los usuarios y solidaridad hacia la comerciante.

