Los restos mortales de monseñor Roberto Lückert de León, fueron sepultado la tarde de este martes, 18 de junio, en la parroquia Nuestra Señora de la Asunción ubicada en Los Haticos.
Los sacerdotes de las arquidiócesis de Maracaibo y Coro se unieron para despedir a este pastor, quien en vida fue primer arzobispo de Coro, obispo de Cabimas y que también sirvió en dos ocasiones como rector de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá.
Autoridades se encontraban presentes en el sitio, entre ellos resaltaba el Gobernador del Zulia, Manuel Rosales Guerrero, la presidente del Consejo Legislativo del Estado Zulia (Clez) y el alcalde del municipio San Francisco, Gustavo Fernández.
La eucaristía fue presidida por monseñor Mariano José Parra Sandoval, también arzobispo emérito de Coro, quien fue el sucesor inmediato de Lückert en su cargo.
Seminaristas de Coro fueron los que amenizaron la Eucaristía. Uno de ellos está inspirado en el Evangelio de Juan, capítulo 11, entre los versículos 25 a 27: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre».
El ataúd fue cubierto con diferentes instrumentos litúrgicos durante la Misa, los mismos que usó para cumplir sus labores de Sacerdote durante su vida. Entre ellas, destaca el báculo pastoral, que fue posado encima de su tumba, de punta a punta, para recordar que ahora reposa quien en vida fue parte del episcopado.
Los presbíteros cargaron su féretro para dar un pequeño recorrido a la Iglesia, hasta posarse frente a la fosa donde sería enterrado.




Versión Final

