Las personas, como seres sociales, necesitamos relacionarnos, por naturaleza no podemos vivir solos o aislados del mundo que nos rodea, sin embargo para alcanzar las metas que tenemos con las personas que convivimos o en nuestra comunidad, es necesario una organización y planificación para fijar estrategias y buscar las herramientas de vida que nos permitan lograr los objetivos trazados para el bien común, es allí cuando la vida se convierte en política.
El ser humano es un ser político, que mediante su inteligencia, voluntad y buena intención procura asociarse para alcanzar el bienestar de todos. Según Wikipedia, “la política es el proceso de tomar decisiones que se aplican a todos los miembros de una comunidad humana”, mas allá de un cargo público y fuera de las esferas de la necesidad de poder, la política, tiene un propósito humano y sensible a las necesidades de los demás. Y es cierto, el ser humano es político, comenzando desde el hogar, porque en la familia se procura el bienestar de todos sus miembros en todos los aspectos, regidos por principios y valores que la fortalecen, conjuntamente con el apoyo mutuo y la solidaridad.
Realizo esta comparación porque así debería funcionar la política de un país, apartando los intereses personales, la necesidad de poder y cualquier característica egoísta que cambia el sentido de procurar el bienestar social.
La solución no es hacer nueva política, es conveniente buscar y entender su sentido el cual es generoso, desinteresado y empático. En el caso de Venezuela, hay rechazo, desconfianza y decepción en los políticos venezolanos de ambos lados, porque parecen más importantes los intereses personales que resolver los problemas de la gente y así no funciona el verdadero sentido de la política. Quizás Usted, lea esto y le parezca iluso, porque nos han acostumbrado a ver la política de manera diferente, como la necesidad personal de poder para llenarse los bolsillos, mientras otros mueren de hambre o el país se cae a pedazos, ante la mirada insensible de los “políticos”. Las acciones de muchos políticos nos presentan este inequívoco escenario deshonesto, corrupto e interesado.
La política es la sumatoria de la satisfacción de todos, el bienestar y la plenitud social, apartado de todo sentimiento egoísta. Política es sentirse responsable por el otro, ayudar, ser solidario y empático con las necesidades de los demás. Es perseguir el bien de todos de forma desinteresada.
Es gobernar nuestras inquietudes y debilidades y transformarlas en convicciones que unan y cohesionen una mejor ciudadanía, una mejor nación, un mejor futuro.
Nilmary Boscan
Abogada

