La estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) ha comenzado a almacenar crudo y combustibles en buques petroleros ante la saturación de sus instalaciones terrestres, en un contexto marcado por las incautaciones e interceptaciones de barcos venezolanos por parte de Estados Unidos.
La medida busca evitar un freno en la producción y aliviar la presión sobre los inventarios en tierra.
De acuerdo con documentos internos de la compañía y registros marítimos, esta estrategia responde al creciente atasco logístico generado por el bloqueo anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump, que afecta a todos los buques sujetos a sanciones de Washington.
Incautaciones y bloqueo complican exportaciones
En las últimas semanas, la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó los buques Skipper y Centuries, ambos cargados con crudo venezolano, y mantuvo la persecución de un tercer buque vacío cerca de la costa venezolana. Estas acciones han generado un congestionamiento de cargamentos en aguas nacionales, dificultando la salida regular de exportaciones.
Este escenario ha obligado a Pdvsa a utilizar buques como almacenamiento flotante, una práctica ya empleada en el pasado para evitar recortes forzosos en la producción cuando los tanques en tierra alcanzan su límite operativo.
Producción concentrada en la Faja del Orinoco
Actualmente, Pdvsa produce alrededor de 1,1 millones de barriles diarios, con una fuerte concentración en la terminal de José, en el oriente del país, donde se recibe petróleo extrapesado de la Faja Petrolífera del Orinoco. Ante el aumento sostenido de inventarios, parte del crudo ha sido transferido a buques anclados, como medida de contingencia.
La situación presenta variaciones regionales. En el occidente venezolano, donde Chevron opera en empresas mixtas con Pdvsa, los niveles de inventario se mantienen cerca de parámetros normales, debido a que la compañía estadounidense continúa exportando su producción.
China, principal destino del crudo venezolano
Chevron representa aproximadamente una cuarta parte de la producción de la Faja del Orinoco, unos 130.000 barriles diarios, mientras que el resto del crudo venezolano se destina principalmente a China, país que ha recibido cerca del 80% de las exportaciones petroleras venezolanas en lo que va de año.
Aunque en noviembre los inventarios en la terminal de José habían descendido a 9 millones de barriles, desde un máximo de 17 millones, para mediados de diciembre los niveles volvieron a superar los 10 millones de barriles, reflejando el impacto directo de las sanciones y el bloqueo sobre la capacidad de exportación y almacenamiento de Pdvsa.

