La presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, Dinorah Figuera, ratificó su compromiso con la institucionalidad del parlamento venezolano y reconoció el liderazgo de María Corina Machado, al tiempo que hizo un llamado a construir una «unidad en la diversidad» de cara a los desafíos políticos del país.
En declaraciones ofrecidas al periodista Luis Olavarrieta, Figuera abordó la relación entre el órgano legislativo que preside y el liderazgo de Machado, quien fue elegida en un proceso de primarias de la oposición. Al ser consultada sobre posibles fracturas en el bloque opositor, la parlamentaria fue enfática en desestimar las divisiones.
«María Corina es una líder y es la líder del proceso, fue elegida por unas primarias. Yo no veo diferencias aquí. He tenido conversaciones con ella; por supuesto que puede tener una visión diferente a la mía, pero yo soy capaz de reconocer su liderazgo», afirmó Figuera.
Institucionalidad por encima de la militancia
La presidenta de la AN de 2015 marcó una clara distinción entre el rol de los liderazgos políticos y el papel de las instituciones, asegurando que su labor es garantizar un marco institucional válido para todos los actores de la oposición.
«Aquí estamos hablando de institucionalidad. Si trabajamos por devolverle la institucionalidad, por ejemplo, al Consejo Nacional Electoral, es para garantizarle una institución a todos los aspirantes a un cargo político; y allí va a estar María Corina y van a estar todos los aspirantes», explicó, reconociendo que también están surgiendo nuevos liderazgos sociales en lo que definió como «un proceso largo» para lograr elecciones con garantías.
«No me van a tildar de traidora»
Figuera, quien ha enfrentado persecución política por parte del gobierno venezolano, defendió su trayectoria y su firmeza ideológica. A sus 65 años, la dirigente aseguró que actúa bajo convicciones firmes y con la mirada puesta en el futuro.
«A mí no me van a tildar de traidora. Yo soy una mujer consecuente con mi causa, fiel a mis convicciones y soy una mujer de institución», aseveró.
Finalmente, la presidenta del parlamento legítimo subrayó la importancia de separar la militancia partidista del deber público: «Cuando me toca ejercer como una institución, en este caso la Asamblea Nacional, me desvisto de lo que es mi filiación política y asumo las consecuencias de mis actos con la cara en alto».

