El papa León XIV reafirmó este sábado ante los nuevos embajadores acreditados ante la Santa Sede que el Vaticano no permanecerá inactivo frente a las violaciones de los derechos humanos y las crecientes desigualdades en el mundo.
Durante la audiencia, el pontífice, de origen estadounidense y nacionalizado peruano, subrayó que la diplomacia vaticana “está orientada al servicio de la humanidad, apelando a las conciencias y escuchando la voz de los pobres y de las personas en situación de vulnerabilidad”. Esta declaración constituye una de las primeras ocasiones en que León XIV aborda con tanta claridad y firmeza su postura sobre los problemas globales desde su elección en mayo, tras la muerte de papa Francisco.
El Papa destacó que la Santa Sede seguirá actuando frente a la injusticia, reafirmando la continuidad del enfoque de su predecesor, quien defendía los derechos de migrantes y comunidades marginadas. León XIV también criticó el trato hacia los migrantes en Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump, calificándolo de “extremadamente irrespetuoso”.
En un momento de la audiencia, el pontífice recordó el décimo aniversario de la beatificación de los mártires de Chimbote, los misioneros Michał Tomaszek y Zbigniew Strzałkowski, de Polonia, y Alessandro Dordi, de Italia, asesinados en 1991 por el grupo maoísta Sendero Luminoso en Perú. Según León XIV, su ejemplo constituye “una llamada a la unidad y a la misión para la Iglesia universal”, y un recordatorio de que la fe puede unir lo que la lógica humana tiende a separar.
Los 13 nuevos embajadores que recibieron audiencia representan a Uzbekistán, Moldavia, Bahréin, Sri Lanka, Pakistán, Liberia, Tailandia, Lesoto, Sudáfrica, Fiyi, Micronesia, Letonia y Finlandia. León XIV enfatizó que la Iglesia seguirá comprometida con los principios de justicia, igualdad y defensa de los derechos fundamentales a nivel internacional.

