La historia de Luis Gerónimo Pérez Campos, un niño de 11 años oriundo de Cumarebo, estado Falcón, ha conmovido a toda una comunidad que hoy se aferra a la fe tras su sorprendente recuperación inicial luego de sufrir una fuerte descarga eléctrica en una finca.
El caso ha sido interpretado por familiares, amigos y vecinos como una muestra del poder de la oración. “Dios ha escuchado”, repiten quienes, desde distintos rincones, se han unido en cadenas de plegarias por la vida del menor.
El accidente que estremeció a Zamora
El hecho ocurrió en el sector Solito, vía Las Antenas, en la parroquia La Soledad del municipio Zamora, estado Falcón. Según reportes policiales, el niño tuvo contacto accidental con una guaya de alta tensión que se encontraba a baja altura, mientras estaba sobre un camión que transportaba ganado dentro de una finca familiar.
Luis Gerónimo, estudiante de sexto grado de la Escuela Primaria Nacional “Maestra Flor Zerpa de Escalante”, es hijo del comerciante Héctor Pérez y de la docente Yenimar Campos.
Tras el accidente, fue trasladado de emergencia por sus familiares y luego atendido por funcionarios de Protección Civil, quienes lo ingresaron alrededor de las 12:20 del mediodía del pasado 18 de abril al Hospital Pediátrico de Coro, ubicado en el complejo hospitalario Doctor Alfredo Van Grieken.
Los médicos diagnosticaron quemaduras de segundo grado que afectaron entre el 30% y el 40% de su cuerpo, lo que lo ubica como un paciente de alta complejidad.
Traslado urgente y esperanza en Maracaibo
Ante la gravedad de las lesiones, las autoridades activaron un operativo especial para su traslado aéreo desde Coro hasta Maracaibo, con el apoyo de la Gobernación de Falcón, encabezada por Víctor Clark, y el Cuerpo de Bomberos.
El niño fue atendido en el Hospital Coromoto, específicamente en el Centro de Atención Integral al Paciente Quemado (CAINPAQ), una de las principales unidades de caumatología del país.
Una comunidad unida en fe
Mientras el menor lucha por su recuperación, en Cumarebo crece una ola de solidaridad y esperanza. Las redes sociales se han llenado de mensajes de apoyo, oraciones y palabras de aliento para la familia.
“Que la fuerza de la oración y la misericordia de Dios obren un milagro”, es una de las frases que más se repite entre quienes siguen de cerca su evolución.
La historia de Luis Gerónimo no solo refleja la gravedad de un accidente, sino también la fuerza de una comunidad que se une en momentos difíciles, aferrándose a la fe y a la esperanza de verlo recuperado.
Versión Morón

