Nilmary Boscán: «La Difamación por Redes Sociales»

En las redes todo se difunde sin límites, es un universo que permite llegar a cualquier  información,  su crecimiento acelerado tiene sus ventajas y desventajas.

Bien conocidas son las ventajas y fortalezas de las redes sociales cuando son utilizadas con responsabilidad y acierto pero también existen situaciones negativas que deben ser reguladas para su buen funcionamiento,  pues no están claras las normas y reglas que regulan estos espacios virtuales para garantizar su buen uso y la protección de los derechos de los usuarios.

Uno de los delitos que ha proliferado por el uso irresponsable de las redes sociales es la difamación, tipificado y sancionado en el Código Penal Venezolano el cual establece lo siguiente: “Quien comunicándose con varias personas reunidas o separadas,  hubiere imputado a algún individuo un hecho determinado capaz de exponerlo al desprecio o al odio público,  u ofensivo a su honor o reputación será penado con prisión de un año a tres años…. Si el delito se cometiere en documento público o con escritos,  dibujos divulgados o expuestos al público,  o con otros medios de publicidad la pena será de dos años a cuatro años de prisión…”

Las redes sociales son el nicho propicio para el delito de difamación,  encubierto por el anonimato propio de  la red y la falta de normas al respecto,  cualquier persona se siente en la comodidad de divulgar  información irresponsablemente,  con el objetivo de dañar la reputación, la dignidad y el honor de otra.  Algunas plataformas tienen bien definidas sus políticas de privacidad, protección y uso adecuado y le dan la opción al usuario de denunciar cualquier contenido inapropiado que lo afecte.

Existen inescrupulosos que les place dañar la imagen de otro con falsedades para someterlo al escarnio público,  muchas veces motivado por el odio,  la envidia o la venganza,  cualquiera sea la razón,  es un acto injustificable que representa un delito.

Toda persona afectada por difamación virtual, debe actuar rápidamente porque la información en redes sociales se divulga velozmente,  primero es necesario que el afectado denuncie el hecho ante la plataforma digital en las opciones de “reportar o denunciar”, ubicar al autor (en muchos casos no es posible) y exigirle que rectifique la información,  en el caso de negarse,  debe actuar legalmente,  mediante la presentación de una  querella ante el órgano judicial competente,  acompañado con todos los soportes o pruebas necesarias para demostrar el hecho,  verificar los sitios en los cuales fue publicada la noticia llevando un seguimiento continuo y recopilar todas las evidencias.

Es importante sembrar conciencia y educar sobre el uso responsable de las redes sociales,  igualmente urge la creación de leyes y normas que regulen la materia para  prevenir y sancionar los delitos que se cometan por la red.

La difamación puede conllevar al odio y al menosprecio de la persona afectada,  por el simple hecho de alguna noticia o información falsa. Los daños causados utilizando las redes sociales pueden ser incuantificables,  pues atentan contra el honor y la dignidad de la persona, incluso puede constituir una amenaza a la integridad física, sicológica y emocional  del afectado.

El artículo 60 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece lo siguiente: “Toda persona tiene derecho a la protección de su honor, vida privada, intimidad, propia imagen, confidencialidad y reputación. La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y ciudadanas y el pleno ejercicio de sus derechos”.

Abog. Nilmary Boscán Maldonado

 

 

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