En Ureña, estado Táchira, un motorizado fue asesinado a balazos por sujetos desconocidos en horas de la noche del 9 de mayo de 2024.
Brandon Peña Pinzón salió de su casa el jueves 9 de mayo, en horas de la noche, no había electricidad en la aldea Tienditas por un corte programado que va desde la 7:00 p.m. hasta las 11:00 p.m.
Varios disparos lo sorprendieron y le segaron la vida, a la altura de la entrada al conjunto residencial El Portal II.
Eran cerca de las 8:00 p.m. cuando la humanidad del joven de 27 años fue atacada a tiros. Sus victimarios, al parecer, iban a bordo de una motocicleta y, tras haber perpetrado el crimen, habrían huido por el puente internacional Atanasio Girardot, que une a Tienditas con Villa del Rosario.
«Mataron a Brandon». La frase se fue difundiendo entre los cerca de 6.000 vecinos que residen en la aldea del municipio Pedro María Ureña. Muchos recibían la noticia con incredulidad, asombro y conmoción. Se trataba de un joven originario del sector, cuya familia es distinguida y querida por todos.
Peña Pinzón era el hijo del medio. Tenía dos hermanas y su mamá ha resaltado en las aulas educativas de Tienditas. «Era un chico sano y trabajador. Siempre estaba atento al llamado que le hacíamos al momento de requerir el servicio de mototaxi», manifestó una vecina al equipo reporteril de La Nación, quien no salía de la consternación que la invadió.
Su oficio de mototaxista lo alternaba con el de alquiler de lavadoras, un negocio familiar.
Peña Pinzón vivía cerca de la iglesia con su pareja. «Aunque no era padre aún, ayudaba mucho a su esposa con la crianza de los hijos que ella tiene», precisó otro residente con el que La Nación tuvo la oportunidad de conversar.

