Milton Medina, conocido como Miltico, volvió este 27 de septiembre a Ciudad Ojeda a bordo de la Pollito 2.0, después de más de cuatro meses de travesía por Venezuela. El ciclista fue recibido por familiares, amigos y ciudadanos que siguieron su recorrido hasta la Gran Sabana.
Después de más de cuatro meses lejos de casa, el sueño de Milton Medina, Miltico, tuvo este 27 de septiembre un nuevo punto de llegada: Ciudad Ojeda, en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo.
El joven regresó a su ciudad a bordo de la Pollito 2.0, la bicicleta que lo acompañó durante una travesía iniciada el pasado 18 de mayo, cuando emprendió el recorrido con el objetivo de atravesar buena parte de Venezuela y llegar hasta la Gran Sabana.
Su retorno estuvo marcado por el recibimiento de familiares, amigos y ciudadanos de la localidad, quienes siguieron de cerca una aventura que, kilómetro tras kilómetro, fue sumando seguidores, colaboradores y nuevas amistades.
Pero Miltico no volvió solo.
Durante el viaje incorporó a su historia a Larita, una perrita que encontró en la carretera Lara-Zulia pocos días después de comenzar la travesía. El animal se convirtió en su compañera de camino y finalmente llegó con él hasta la Gran Sabana.
Para el regreso a Ciudad Ojeda, Miltico emprendió el trayecto como mochilero junto a Larita, cerrando así una experiencia que, además del desafío físico, estuvo marcada por los encuentros con comunidades y personas de distintas regiones del país.
“Uno tiene que cumplir lo que sueña”
A su llegada, Miltico describió como “increíble” la experiencia de recorrer diferentes lugares de Venezuela.
“Después de una travesía larga, de cuatro meses que estuve por fuera de Ciudad Ojeda, estar otra vez aquí es una alegría. Esta es la tierra de uno”, expresó.
El ciclista también destacó las experiencias acumuladas durante el recorrido.
“Cada lugar, cada rincón, cada pueblo, cada ciudad” fue parte de una travesía que, según relató, le permitió conocer mucho más que carreteras y paisajes.
Su experiencia también estuvo acompañada por un mensaje dirigido no solamente a los jóvenes, sino a personas de todas las edades que todavía tienen metas pendientes.
“Yo creo que no solamente para los jóvenes, también para los niños, los adultos y las personas mayores. Aunque tengamos 60 años, igual tenemos sueños, tenemos metas y queremos cosas que lograr”, afirmó.
Miltico insistió en que la edad no debe convertirse en un obstáculo para intentar alcanzar aquello que cada persona se propone.
“Uno no tiene que prestarle atención a la edad. Uno tiene que darle y cumplir lo que quiera hacer. Como yo lo hice. A mí me tomó cuatro meses, pero lo logré”, manifestó.
Un regreso que cierra una travesía y abre otra historia
La llegada a Ciudad Ojeda representa el cierre de una de las etapas más importantes de la aventura de Miltico, quien convirtió una bicicleta amarilla, bautizada como La Pollito 2.0, en el vehículo de un recorrido que comenzó en la Costa Oriental del Lago y llegó hasta los paisajes de la Gran Sabana.
Ahora, de vuelta en casa y acompañado por Larita, el joven de Ciudad Ojeda culmina una travesía que dejó kilómetros recorridos, amistades, experiencias y una comunidad de seguidores que acompañó su recorrido a través de las redes sociales.
El mensaje que deja a su regreso trasciende el ciclismo: los sueños pueden tomar tiempo, exigir esfuerzo y enfrentar obstáculos, pero también pueden convertirse en metas cumplidas cuando se decide avanzar.

Info periodista Andrés Beltrán

