El neerlandés Max Verstappen (Red Bull) ganó este domingo el Gran Premio de Japón, el decimoctavo del Mundial de Fórmula 1 y se proclamó campeón del mundo, revalidando el título logrado el año pasado.
Max Verstappen, de 25 años, logró su trigésima segunda victoria en la F1 -la duodécima de la temporada- al ganar por delante de su compañero, el mexicano Checo Pérez y el monegasco Charles Leclerc (Ferrari), que cruzó la meta segundo, pero fue sancionado por ganar un puesto al salirse de pista, en un final alocado y confuso -parecía que no se repartirían todos los puntos-, que en cuestión de segundos alteró la resolución final del campeonato.
Al inicio de la carrera vio la salida de Carlos Sainz, lo que permitió a Checo Pérez, al final, lograr podio en Japón.
Además, Alex Albon sale de la carrera por fallas mecánicas. Pero en la tercera vuelta es detenida la carrera.
Durante más de dos horas estuvo detenida, pero Verstappen supo mantener el primer lugar, y con amplia ventaja.
En la casa de Honda, pudieron celebrar, recordamos que Red Bull tiene motores de la empresa nipona.
Checo Pérez volvió a jugar a favor de Max Verstappen y Red Bull al quitarle puntos a Ferrari y entregarle la corona a un Max Verstappen que dominó de inicio a fin la carrera y que necesitó un nuevo impulso de Checo para alzarse campeón mundial.
En un final que, no obstante, fue confuso: inicialmente le anunciaron que era campeón, luego le dijeron que no -debido a una interpretación del reglamento que indicaba que no se otorgarían todos los puntos- y finalmente le festejaron como campeón, tras exhibirse en las pocas vueltas que se dieron cuando se relanzó la carrera.
En cualquier caso, era una cuestión de tiempo que la joven estrella neerlandesa revalidase un título que, tras esos momentos de confusión generalizada, pudo festejar en Japón, un lugar que por duodécima vez ve decidir un mundial de Fórmula 1

