El gobernador del Zulia y candidato presidencial, Manuel Rosales, y a través del diario El País de España explicó parte de la situación que rodea su decisión de entrar entre las opciones presidenciales.
Sobre su candidatura, Rosales señaló que la decisión responde a las circunstancias alrededor del proceso electoral.
“Decidimos no inscribirnos en las primarias porque había ya demasiados aspirantes y una dispersión muy grande de opciones. Las promovimos y apoyamos, y al producirse la victoria de María Corina, inmediatamente la reconocimos. Hemos condenado su inhabilitación, por injusta. Le dije a la propia María Corina que nuestra tarjeta estaba a la disposición de su candidatura. No se pudo inscribir, postuló a Corina Yoris, cuyos méritos todos reconocen. Se habló de un cambio de candidato, y se propuso a Omar Barboza, que el Gobierno también vetó. El tiempo seguía transcurriendo. En esa situación límite, tomamos esa decisión, pensando en lo grave que sería dejar al país sin una opción electoral”, comentó al diario El País.
Rosales respondió sobre su decisión mal vista ante parte de la opinión público y defendió su tesis.
“Había una lista de personalidades que el chavismo ya había aceptado, como Gerardo Blyde, Ramón Guillermo Aveledo o los gobernadores electos de la oposición. Pero nadie quería ser candidato.
No voy a entrar en esa controversia. Pienso que hice lo correcto, salvar a las fuerzas democráticas de la abstención. He dicho que, si llegamos a un acuerdo, y María Corina puede ser candidata, o nombrar a un sucesor, yo entrego mi candidatura«.
Sobre la posibilidad de que Maduro pierda las elecciones, Rosales explicó que hay grandes opciones de un cambio para Venezuela.
«El Gobierno chavista y su modelo político está más que agotado. En 2018 lo estaba, pero quedaba algún espíritu militante. Ahora la gente está harta. Sueldos de cinco dólares, sin servicios públicos, sin salud, una industria petrolera destruida. Yo creo que hay un genuino interés en cambiar«, comentó.
La decisión de Rosales ha provocado una amplia generación de opiniones, incluidos los actores políticos que hacen vida dentro de la plataforma democrática.
«Desde el principio supe que vendrían críticas. Respeto esa postura, soy un demócrata. La voluntad de cambio que hay en el país es muy grande, la destrucción es muy profunda. Esa voluntad se puede expresar conmigo o con otro candidato. Yo a lo que aspiro es a que el cambio venga sin violencia. Viene un proceso difícil: el presidente electo tardará seis meses en asumir, con un parlamento, unos poderes públicos, una asamblea nacional, un poder judicial, unas gobernaciones y unas alcaldías controladas por el chavismo. Aquí tiene que estar planteada una transición, del reencuentro, del respeto al otro, de poner al país en marcha”
Sobre el hecho que se repita lo sucedido con las elecciones presidenciales en el 2018, Rosales fue enfático en responder que se niegan a la abstención.
“Son circunstancias distintas. Nosotros somos de la Plataforma Unitaria, no la hemos dividido ni tomamos decisiones aisladas. Estamos dispuestos a ceder. En 2018 nos negamos a la abstención. Fue la decisión que se impuso en la Unidad, que acatamos para cuidarla, y aquello fue un gran error. Henri tuvo sus méritos, hizo un gran esfuerzo. Aspiramos a que nos vaya mejor. En las elecciones del 2018 no existía el afán por votar que existe ahora”
Finalmente, el diario El País, abordó el temor que sea parte de una componenda para validar una hipotética victoria de Nicolás Maduro.
“Eso mismo dijeron cuando fui candidato a la gobernación del Zulia y recuperamos la gobernación. Que si una traición y que se estaba convalidando. Fue una guerra durísima. Enfrenté todo eso, gané, y ahí estamos: recuperamos la mayoría de las alcaldías, tenemos una gestión y estamos saliendo adelante, sin perseguir a nadie y sin preguntarle a la gente por quién votó para prestarle un servicio. Ese es el ejemplo que queremos dar”, subrayó.

