Han transcurrido 228 años del levantamiento y rebelión de esclavos en la Sierra falconiana, comandada por José Leonardo Chirino. Este hecho Sembró en nuestro continente la semilla de la libertad y la gesta de la Primera independencia.
Falcón es un Estado extenso en costas, y en los comienzos de la conquista estas son asechadas constantemente por los cazadores de esclavos, por lo que Coro se convierte en un gran proveedor de esclavos en el Caribe y en las costas de EE.UU.
Al principio de la República junto a la mercancía y el contrabando venían también los esclavos escapados en busca de libertad pues, sabían que al llegar a tierra firme y bautizarse eran considerados libres. Esto era una manera de vengarse de España, del contrabando que introdujeron auspiciados por las autoridades Holandesas desde Aruba y Curazao.
Estos negros «liberados» por el bautismo eran llamados Loangos O minas, se refugiaron en la Chapa o Macuquita, Santa María y Maguaray. Es de estos grupos de donde va a salir el movimiento de insurrección de la Sierra de Falcón dirigido por José Leonardo Chirino, mulato libre por ser hijo de india, pero con el sello de la esclavitud.
Cuando tratamos el tema del Zambo aceptarnos que este, gracias a Cándida Rosa, su primogenitora, había recibido un profundo sentido de amor, justicia y solidaridad. Todo este sistema de valores, aunado a la capacidad física y altivez de sus gestos naturales influirían de manera determinada en el pionero de los conductores populares paridos por
La biografía consultada asegura que nuestro héroe, combinaba el trabajo de labriego, colono arrendatario con el de comerciante de reses, profesión que le permite desplazarse y entrar en contacto con poblaciones de distintos oficios, fundamentalmente con dueños de posadas, encargados de haciendas, alambiques, conuqueros, fabricantes de dulces entre otros quehaceres.
En su trajinar de comerciante, entra en contacto con navegantes y contrabandistas establecidos en la Vela de Coro. Era la Época también de la revolución Francesa, los jóvenes mantuanos discutían y leían a los enciclopedistas franceses, hasta los negros llegaron así las ideas de igualdad y libertad bien en las conversaciones escuchadas o lecturas logradas por un negro alfabetos.
En definitiva, por su cotidianidad tenía que necesariamente adquirir un vasto conocimiento del hombre, sus derechos y su medio geográfico.
A partir de 1790, los representantes del Estado Colonial comenzaron a cobrar en dinero y no en especies el tributo pagado por los indios demorados, los agentes del fisco se reforzaron igualmente en cobrar por anticipo el impuesto de alcabalas en cada momento, dando origen a numerosas vejaciones e injusticias, por mercancía se pagaban varios impuestos, tanto como alcabalas en contrabandos hasta llegar a su destino.
La Sierra se vuelve un grito de rebelión en la voz de sus negros, bajo el mando de José Leonardo Chirino. Se levantan para aplicar la «Ley de los Franceses» en la cual todos eran iguales y por una mejor justicia social.
La rebelión estallo el 10 de Mayo de 1795, invadieron e incendiaron las haciendas de los colonizadores, libraron a los negros y mulatos esclavos.
Como falconianos somos muy pocos dado a indagar de manera sistemática las razones de los blancos peninsulares para actuar con ensañamiento y alevosía, con incapacidad para perdonar con una altivez y convicción de negro con porte de rey, cuya cabeza era adornada por la sabiduría natural del cristiano que piensa en la libertad de sus semejantes y la liberación de sus verdugos, al intentar erradicar las causas que le hunden en el fango, a los unos por esclavos y a los otros por esclavistas.
A José Leonardo Chirino, le fue puesto precio a su cabeza declarado reo peligroso por intentar asaltar la aduana de Caujarao, eliminar los impuestos, pretendiendo liberar a los esclavos, además de contestar el interrogatorio sin humildad propia de un esclavo, sin dar muestra de su visión ante la realidad de ser preso y sometido a cañonazo, su rostro mostró odio y ferocidad sin perder la calma como un jefe guerrero. El 10 de Diciembre de 1796, la Real Audiencia de Caracas, declara al zambo «reo peligroso» condenado y ejecutado a la máxima pena, cortan su cabeza y sus manos fueron colgados en las plazas.
Hoy lo Recordamos con la fiel interpretación del cantor del pueblo Ali Primera en su antología musical: «José Leonardo fue negro color de cacao, cuando batía el melao pa’ echar el español que después se volvió gringo y aquí lo tenemos hoy»
Luis Covis
Profesor Universitario

