Los Padres de San Diego derrotaron a los Bravos de Atlanta 5-4 la noche del miércoles, y con ese resultado barrieron la Serie de Comodines de la Liga Nacional.
Robert Suárez salvó el juego y selló la clasificación a la Serie Divisional, Luis Arráez duplicó y, aunque David Peralta no jugó, su voz resonó con fuerza y liderazgo en las celebraciones del clubhouse home club del Petco Park.
«Este deporte es increíble, pero especialmente este equipo. Jugamos unidos, y miren cómo somos capaces de competir», dijo Luis Arráez a ESPN tras el avance de los Padres.
«Jugamos contra un gran equipo, como lo son los Bravos, pero confié en los míos, e hicimos un buen trabajo. Estamos para grandes cosas y hacer mucho daño. Ahora iremos a Los Ángeles, y veremos qué pasa».
Los religiosos enfrentarán a partir del sábado a los Dodgers de Los Ángeles, para dar continuidad a la férrea disputa que suelen mantener ambos equipos californianos. Aunque esta vez será por un pase a la Serie de Campeonato del viejo circuito.

