El exmandatario venezolano estaría dedicando parte de su tiempo en prisión a la lectura de textos religiosos y filosóficos, además de recibir visitas de representantes espirituales, según un reportaje atribuido a The New York Times.
La vida de Nicolás Maduro dentro del Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, en Nueva York, estaría marcada por la lectura de textos religiosos, el aislamiento y los encuentros con representantes de distintas creencias. Entre la Biblia, el Corán y las visitas de religiosos, el exmandatario venezolano habría profundizado su interés por la espiritualidad durante su reclusión.
La información fue difundida por AlbertoNews a partir de un reportaje atribuido al diario estadounidense The New York Times, que recoge testimonios de personas familiarizadas con la situación de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
De acuerdo con esas fuentes, el exgobernante dedica parte de su tiempo libre a leer textos religiosos y filosóficos. Entre sus lecturas figuran la Biblia y el Corán, mientras que también habría recibido visitas de capellanes de la prisión, entre ellos un sacerdote y un rabino.
El reportaje plantea que este acercamiento a distintas tradiciones religiosas se habría intensificado durante su permanencia en el centro penitenciario. Antes de su detención, Maduro y su entorno familiar mantenían vínculos con las enseñanzas del gurú indio Sathya Sai Baba.
La información también menciona los antecedentes familiares del exmandatario y sus referencias públicas a una ascendencia judía sefardí. Sin embargo, no existen elementos que permitan afirmar que haya adoptado formalmente otra religión o cambiado sus creencias.
La Biblia ya formaba parte de sus lecturas
El interés de Maduro por los textos religiosos no habría comenzado con las recientes revelaciones.
En mayo de 2026, su hijo, Nicolás Maduro Guerra, conocido como «Nicolasito», aseguró en declaraciones difundidas por Noticias RCN que su padre leía la Biblia diariamente durante su reclusión.
Según su testimonio, el exmandatario había memorizado pasajes bíblicos y acostumbraba compartir referencias de las Escrituras durante sus conversaciones telefónicas.
Este antecedente permite establecer que la lectura de la Biblia ya había sido mencionada por un familiar directo meses antes de que trascendieran las referencias al Corán y a las visitas de representantes religiosos.
Las condiciones de reclusión en Brooklyn
Maduro permanece detenido en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, una instalación federal que alberga a personas procesadas o que esperan el desarrollo de sus procedimientos judiciales.
En marzo de 2026, CBS News informó que el exmandatario estaba sometido a medidas administrativas especiales, conocidas como SAMs, diseñadas para restringir determinadas comunicaciones y contactos cuando las autoridades consideran que existen riesgos para la seguridad o una investigación.
La cadena estadounidense describió entonces un régimen de reclusión con importantes limitaciones de movimiento, contactos controlados y períodos individuales para actividades como el ejercicio.
Por su parte, la revista The New Yorker publicó en abril una investigación sobre la vida de Maduro en el centro penitenciario. El artículo describió las condiciones de la unidad donde estaba recluido y recogió testimonios sobre sus hábitos de lectura, sus dificultades para dormir y la rutina de los internos.
Estas informaciones corresponden a reportes publicados en meses anteriores y no necesariamente reflejan todas las condiciones vigentes en noviembre.
La situación de Cilia Flores
El reportaje también aborda las condiciones de salud de Cilia Flores, esposa de Maduro, quien permanece detenida en el mismo complejo penitenciario, aunque en una situación de reclusión distinta.
Entre los aspectos mencionados figuran problemas de salud posteriores a su detención, una intervención quirúrgica y alegaciones de su defensa sobre dolores en el pecho, pérdida de peso y dificultades de atención médica.
Parte de estos señalamientos fueron planteados en el contexto de actuaciones judiciales y solicitudes presentadas por sus abogados, por lo que deben entenderse como información atribuida a la defensa y no como diagnósticos médicos verificados de manera independiente.
El derecho a recibir asistencia religiosa en prisión
La normativa federal estadounidense reconoce el derecho de las personas privadas de libertad a practicar sus creencias y recibir asistencia espiritual, bajo las condiciones de seguridad y funcionamiento de cada establecimiento.
El reglamento 28 CFR, sección 548, contempla oportunidades para la práctica religiosa y las visitas pastorales de representantes autorizados.
No obstante, los internos sometidos a regímenes especiales pueden tener procedimientos y restricciones adicionales para recibir visitas, incluso de carácter religioso.
Por ahora, las revelaciones sobre la rutina espiritual de Maduro ofrecen una mirada a su vida cotidiana tras su detención, aunque buena parte de los detalles difundidos procede de fuentes anónimas citadas por medios estadounidenses.
Entre lecturas religiosas, contactos limitados y las condiciones propias de una prisión federal, el exmandatario venezolano atraviesa una etapa de su vida muy distinta a la que tuvo durante sus años al frente del poder en Venezuela.

