Aunque todavía lejos de las metas prometidas, los arrestos de migrantes en Estados Unidos se han disparado de manera dramática desde el regreso de Donald Trump a la presidencia el 20 de enero.
De acuerdo con datos obtenidos a través de una demanda -bajo la Ley de Libertad de Información (FOIA por su sigla en inglés) que fue presentada por el Deportation Data Project de la Universidad de California-, en estos casi seis meses que lleva de mandato, la administración republicana ha detenido a casi 100.000 personas, 124% más frente a las cifras de 2024.
Aunque se han presentado aumentos en los 50 estados del país, los arrestos migratorios se han duplicado en 38 de esas entidades, y en más de 20 se triplicaron.
En total, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados unidos (ICE) ha efectuado 94.609 arrestos desde el día en que Trump asumió el poder hasta el 10 de junio de 2025, con promedio de detenciones diarias de 666 personas, comparado con las solo 300 de todo el año anterior.
Aunque estados como Texas (20.000 arrestos) y Florida (11.000 arrestos) han encabezado las cifras absolutas debido a su alta población migrante, el ritmo de crecimiento ha sido aún más drástico en estados con bases conservadoras que respaldan las políticas de Trump.

