El ciudadano francés Julien Février, considerado el último preso político de su país que permanecía detenido en Venezuela, recuperó su libertad esta semana y ya se encuentra en Francia, poniendo fin a más de 15 meses de encarcelamiento en medio de denuncias internacionales.
La información fue confirmada por su familia y respaldada por autoridades francesas, que calificaron la liberación como un gesto positivo por parte del Estado venezolano .
Detenido en medio de una ola de arrestos
Février, de 35 años y oriundo de Toulouse, fue arrestado en enero de 2025 en Caracas, en un contexto marcado por detenciones masivas de opositores y ciudadanos extranjeros, muchos de ellos acusados de presunto espionaje sin que se presentaran pruebas públicas.
Su caso generó preocupación en Francia debido a la falta de información inicial sobre su paradero y condiciones de reclusión. De acuerdo con reportes previos, el ciudadano habría sido detenido en la vía pública, en circunstancias poco claras .
Durante meses, fue considerado el único ciudadano francés que permanecía encarcelado en Venezuela, lo que intensificó la presión diplomática para lograr su liberación.
Estado de salud preocupa a su familia
Tras su llegada a Francia, sus familiares revelaron que el ex detenido se encuentra en un estado emocional y psicológico delicado, luego de atravesar un prolongado periodo de reclusión.
“Se encuentra en un estado crítico desde el punto de vista emocional, pero al menos está libre”, expresó su hermano, quien lo recibió a su regreso.
También indicó que su prioridad inmediata será recuperarse física y mentalmente tras la experiencia vivida.
Ya desde meses anteriores, la familia había advertido sobre el deterioro psicológico de Février, lo que incrementó los llamados a las autoridades francesas para acelerar gestiones diplomáticas.
Reclusión en una cárcel de alta peligrosidad
Durante su detención, Février estuvo recluido en la prisión de Rodeo I, ubicada a unos 40 kilómetros de Caracas, un centro penitenciario señalado por organizaciones de derechos humanos por sus duras condiciones.
Este penal ha sido utilizado en reiteradas ocasiones para albergar presos políticos y extranjeros detenidos en el país. Informes previos lo describen como un recinto con condiciones severas, lo que agravó la situación del ciudadano francés .
Según su familia, las semanas previas a su liberación fueron especialmente difíciles, lo que incrementó la preocupación por su integridad.
Liberación en medio de presión internacional
La excarcelación de Février se produce en un contexto de liberaciones progresivas de presos políticos en Venezuela durante 2026, tras cambios en el escenario político y bajo creciente presión internacional.
Organizaciones de derechos humanos han documentado cientos de excarcelaciones en los últimos meses, aunque también advierten que aún permanecen numerosos detenidos por motivos políticos en el país .
En este contexto, el caso de Février había quedado fuera inicialmente de los beneficios de la ley de amnistía aprobada en febrero, lo que mantuvo su situación en el centro de la atención mediática y diplomática.
Un caso emblemático para Francia
La liberación de Julien Février marca el cierre de un caso que había generado amplia repercusión en Francia, donde su familia y diversas organizaciones exigieron durante meses su liberación.
El gobierno francés había sido instado a intensificar sus gestiones ante la preocupación por su estado de salud y las condiciones de detención.
Ahora, con su regreso a suelo francés, comienza una nueva etapa centrada en su recuperación tras una experiencia que su entorno describe como “inhumana”.
Persisten denuncias sobre presos políticos
Aunque la excarcelación del ciudadano francés representa un avance, organismos internacionales continúan alertando sobre la situación de los presos políticos en Venezuela.
Denuncias recientes incluyen casos de tortura, falta de atención médica y condiciones precarias de reclusión, lo que mantiene el tema en la agenda internacional.
La liberación de Février, en este contexto, no solo tiene un valor humanitario, sino también político, al reflejar las tensiones y presiones que rodean el tema de los derechos humanos en el país.
Por ahora, su historia se suma a la de otros detenidos que han recuperado la libertad en los últimos meses, mientras familiares de quienes aún permanecen presos continúan exigiendo justicia y liberaciones definitivas.

