Roalmi Alberto Cabeza Cedeño, escolta y motorizado de la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, fue liberado la noche del 30 de enero de 2026, luego de permanecer detenido de manera arbitraria por más de un año. La información fue confirmada por organizaciones sociales y difundida en redes sociales por colectivos estudiantiles y de derechos humanos.
Detención y controversia: un año de tensión política
Alberto fue arrestado el 9 de enero de 2025 en Caracas, en medio de un operativo contra la caravana de la líder opositora tras una protesta contra el gobierno del expresidente Nicolás Maduro. Su detención generó preocupación tanto a nivel nacional como internacional, debido a las contradicciones entre la versión oficial y las denuncias de la oposición.
Mientras el gobierno señaló que el escolta fue detenido en un hotel de Caracas y se encontraba “en excelente estado físico”, Machado y su equipo denunciaron que Alberto había sido herido de bala por fuerzas policiales y llevado de manera forzosa tras el operativo.
La Fiscalía venezolana lo acusó formalmente de “asociación para delinquir” y “simulación de hecho punible”, cargos que la oposición y defensores de derechos humanos calificaron como pretexto político para reprimir disidencia interna.
Reacciones a la liberación
La excarcelación de Alberto fue celebrada por diversos sectores políticos, especialmente por grupos opositores, estudiantes y defensores de los derechos humanos que lo consideraban un preso político injustamente retenido. La organización estudiantil Viva la UCV destacó en redes sociales que Alberto “nunca debió estar preso” y exigió la liberación de todos los detenidos por razones políticas en Venezuela.
Expertos y activistas consideran que este tipo de liberaciones se dan en un contexto de presión interna e internacional, donde el país ha visto recientes anuncios de politicas de amnistía a presos políticos para reducir tensiones y responder a demandas de organismos defensores de derechos humanos.
Un contexto más amplio: liberaciones y reclamos en Venezuela
La liberación de Roalmi Alberto se produce en medio de un proceso más amplio en el que centenares de presos políticos han sido excarcelados en Venezuela durante las últimas semanas. Según informes de organizaciones como Foro Penal, cientos de detenidos por motivos políticos siguen bajo custodia, y las autoridades han impulsado una propuesta de ley de amnistía que abarcaría a diversos casos desde 1999 hasta la actualidad.
Pese a estos avances, defensores de derechos humanos y familiares de presos siguen denunciando que quedan centenares de personas detenidas arbitrariamente, y que la justicia venezolana continúa siendo objeto de críticas por su falta de independencia y transparencia.
Impacto y futuro político
La excarcelación de figuras como Alberto simboliza una posible apertura en la situación política venezolana después de años de tensiones entre el gobierno y los sectores opositores. Sin embargo, analistas señalan que la liberación de algunos presos no garantiza el fin de la persecución política ni una reforma estructural del sistema judicial. La comunidad internacional, incluyendo organizaciones de derechos humanos, continúa monitoreando de cerca la situación.

