El papa hizo un llamado a garantizar la atención médica para todos, acompañar a las personas que sufren y reconocer el aporte de las comunidades religiosas en la sociedad. También compartió su experiencia personal tras una reciente cirugía por cáncer de pulmón.
MONTEVIDEO. El papa León XIV pidió este viernes 6 de noviembre proteger la vida humana en todas sus etapas, desde la gestación hasta su término natural, y garantizar el acceso universal a los servicios de salud, durante su primer encuentro oficial con las autoridades de Uruguay, encabezadas por el presidente Yamandú Orsi.
En su discurso ante representantes del Gobierno, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, el Pontífice abordó temas como la dignidad humana, la atención sanitaria, el acompañamiento a las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento y el papel de las instituciones religiosas en la vida pública.
La intervención tuvo lugar durante la primera jornada de su gira sudamericana, que contempla visitas a Uruguay, Argentina y Perú, entre el 6 y el 17 de noviembre. Se trata de su primera visita al continente como máximo representante de la Iglesia católica. EWTN News
León XIV defiende la vida desde la gestación hasta su fin natural
Durante su intervención, el Papa hizo énfasis en la protección de los niños por nacer y sostuvo que la dignidad humana no depende de las condiciones de vulnerabilidad en las que se encuentre una persona.
«Quien todavía no ha nacido pertenece ya a la familia humana y al futuro de su pueblo. Su dependencia absoluta de la madre no disminuye la dignidad que le corresponde ni la protección que merece», expresó León XIV.
Aunque no hizo una referencia directa a la eutanasia, legalizada en Uruguay en 2025, sus declaraciones también estuvieron orientadas a la defensa de la vida frente al sufrimiento y a la necesidad de garantizar cuidados y acompañamiento hasta la muerte natural.
El Pontífice señaló que la atención sanitaria, los vínculos familiares y la cercanía de la comunidad son fundamentales para enfrentar situaciones como el suicidio.
«Nadie debería llegar a sentirse extraño entre los suyos ni pensar que su ausencia importa menos que su presencia», manifestó.
Asimismo, sostuvo que la sociedad tiene la responsabilidad de procurar que cada persona pueda vivir con dignidad, recibir los cuidados necesarios y contar con acompañamiento durante todas las etapas de su vida.
El Papa comparte su experiencia tras una cirugía por cáncer
Otro de los aspectos destacados del discurso fue la referencia de León XIV a su propia experiencia médica. El Pontífice recordó que recientemente atravesó una cirugía por cáncer de pulmón, realizada menos de un mes antes de iniciar su viaje a Sudamérica.
A partir de esa vivencia, insistió en la necesidad de garantizar que todas las personas puedan acceder a diagnósticos oportunos y tratamientos adecuados, independientemente de su situación económica.
«Esta experiencia me lleva a pensar en tantos hombres y mujeres que carecen de medios para obtener un diagnóstico oportuno o recibir los tratamientos que necesitan», expresó.
En ese sentido, consideró que asegurar servicios sanitarios accesibles para toda la población constituye una responsabilidad de la sociedad y de sus instituciones.
“Ante la dolorosa realidad del suicidio, la atención sanitaria, los vínculos familiares y la cercanía de la comunidad resultan inseparables. Nadie debería llegar a sentirse extraño entre los suyos ni pensar que su ausencia importa menos que su presencia”, afirmó León XIV.
Es responsabilidad de todos “procurar que cada persona pueda vivir con dignidad, recibir los cuidados que necesita y ser acompañada hasta el término natural de su vida”, añadió.
León XIV pide espacio para las comunidades religiosas en Uruguay
El discurso también abordó la relación entre la Iglesia y el Estado en Uruguay, uno de los países más secularizados de América Latina.
El Papa defendió el carácter laico de las instituciones públicas, pero aclaró que esa condición no debe impedir que las comunidades religiosas participen en los asuntos de interés colectivo y contribuyan al bienestar social.
«Esta neutralidad no exige que la dimensión religiosa quede confinada al ámbito privado», afirmó.
León XIV agregó que las personas y organizaciones religiosas pueden aportar al bien común, siempre que respeten la autonomía de las instituciones civiles.
Con este mensaje, el Pontífice inició su agenda en Uruguay, en una visita que pone sobre la mesa asuntos sensibles para la sociedad, como la defensa de la vida, la eutanasia, el acceso a la salud y el papel de la religión en un Estado laico.

