En un movimiento político sin precedentes motivado por la emergencia nacional, la Asamblea Nacional electa en 2025 y el Parlamento electo en 2015 anunciaron este martes 14 de julio el establecimiento de una agenda de trabajo conjunta.
La iniciativa, que arrancará formalmente el próximo 1 de agosto, busca trazar una hoja de ruta técnica orientada a la estabilidad política, la recuperación institucional y la reconstrucción del país tras el devastador doblete sísmico del pasado 24 de junio.
Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional de 2015 —quien regresó a Venezuela en junio tras años en el exilio—, detalló a través de un comunicado en la plataforma X que la prioridad absoluta del plan bicameral se centrará en el fortalecimiento de las instituciones democráticas, la optimización del sistema electoral y el restablecimiento de garantías que aseguren la participación de todas las fuerzas políticas en futuros comicios.
Apoyo internacional y la sombra de la crisis interna
El sorpresivo acercamiento entre ambas instancias legislativas ocurre en medio de duras críticas hacia la gestión del Ejecutivo. Los comunicados emitidos por el Parlamento señalan que las secuelas del terremoto dejaron en evidencia fallas críticas en la capacidad de respuesta y efectividad por parte de la administración central durante las labores iniciales de búsqueda y rescate en las zonas afectadas.
Frente a la crisis humanitaria provocada por los sismos, el plan de reconstrucción sumará alianzas internacionales clave:
- Respaldo de Washington: El comunicado oficial de la AN 2015 destaca el apoyo del Gobierno de los Estados Unidos en materia de ayuda humanitaria y logística para la recuperación de infraestructura.
- Aval diplomático: El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, compartió y respaldó el anuncio de la mesa de trabajo conjunta a través de sus redes sociales oficiales.
- Hoja de ruta continua: El Parlamento ratificó que el esquema de reactivación nacional se alineará con las directrices de asistencia técnica contempladas previamente por la administración de Donald Trump para casos de catástrofes.
Consensuar en medio de la tragedia
“Esperamos consolidar el camino hacia la recuperación de la democracia en Venezuela. Elevamos las banderas de la fe y de la esperanza”, manifestó Figuera, enfatizando su compromiso de impulsar objetivos institucionales concretos y viables.
Por su parte, la Asamblea Nacional electa en 2025 fijó posición de manera paralela a través de su propio documento oficial. La cámara reconoció la legitimidad del encuentro y coincidió en que el escenario de crisis actual exige deponer agendas partidistas para avanzar con prontitud en la asistencia de los damnificados, el blindaje de la democracia y la estabilización social de la República.



