El Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello (CDH-UCAB) hizo un llamado urgente este viernes a la comunidad internacional para suspender o cancelar definitivamente las deportaciones y retornos forzados de ciudadanos a Venezuela. La institución académica argumenta que el doble terremoto del pasado 24 de junio agravó de forma extrema la crisis humanitaria y económica que ya padecía el país.
A través de un comunicado oficial, el centro recordó que el derecho internacional prohíbe el traslado forzoso de personas a territorios donde su vida corra peligro o donde exista el riesgo de sufrir daños graves o irreparables.
«La suspensión de los retornos forzados debe comprender incluso a las personas solicitantes de asilo cuyas peticiones fueron rechazadas antes de los terremotos», enfatizó la organización de derechos humanos.
El CDH-UCAB explicó que, aunque previamente se hubiese determinado que ciertos migrantes no requerían protección internacional, la magnitud de la catástrofe actual justifica que se evalúen bajo la figura de refugiados sur place (debido a un cambio drástico en las circunstancias de su país de origen).
El trágico antecedente: Repatriados atrapados en el sismo
Desde que se registró el desastre el pasado 24 de junio, las autoridades venezolanas no han reportado nuevos vuelos de deportación. Sin embargo, el comunicado saca a la luz un dramático antecedente ocurrido apenas horas antes de los sismos:
Un avión con más de un centenar de migrantes repatriados había aterrizado en el estado La Guaira. El grupo fue trasladado por las autoridades a un hotel local para procesar sus datos de ingreso. Desafortunadamente, tras los potentes sismos de magnitud 7.2 y 7.5, la estructura del hotel colapsó por completo, dejando a los connacionales atrapados. Hasta la fecha, el Estado no ha revelado una cifra oficial de sobrevivientes de este incidente.
Este flujo de retorno formaba parte del acuerdo suscrito entre Caracas y Washington desde enero del año pasado, mediante el cual habían arribado a territorio venezolano un total de 164 vuelos con migrantes devueltos, la gran mayoría procedentes de Estados Unidos.
Exigen la reactivación de consulados
Por otra parte, el CDH-UCAB exhortó al Ejecutivo nacional a restablecer con carácter de urgencia los servicios consulares en aquellos países donde se encuentran suspendidos por tensiones diplomáticas.
«Los ciudadanos no tienen por qué cargar con las consecuencias de las diferencias políticas entre sus gobernantes. Tanto los venezolanos en el exterior como los migrantes en Venezuela necesitan más que nunca el apoyo de sus servicios consulares para la realización de diferentes trámites», apuntó el centro.
Balance de la catástrofe y réplicas latentes
El llamado de alerta coincide con el último balance oficial presentado este jueves, el cual ubica la cifra de víctimas mortales en 3.889 fallecidos, 16.740 heridos y miles de estructuras colapsadas.
La tensión y el temor colectivo se mantienen a flor de piel. Este mismo viernes, una réplica de magnitud 3.9 sacudió el norte de Venezuela, provocando el desalojo preventivo y masivo de múltiples edificios de oficinas y residencias en Caracas debido al pánico de la población.

