José Gregorio Figueroa: «El retroceso de la descentralización»

Entendiendo el proceso de descentralización política: podemos entender que es la transferencia de de competencias a entidades regionales y locales, dotándolas de autonomía funcional y financiera según lo establece la Constitución Nacional.

En tal sentido en 1989 se celebran las primeras elecciones de gobernadores y alcaldes siendo el comienzo de un proceso descentralizador del poder central, asfixiado ante tantas demandas de los ciudadanos sin respuesta alguna.

Es de señalar que a pesar de los avances también surgieron muchos abusos de voracidad fiscal en los municipios que aprobaron ordenanzas de carácter tributario que lejos de estimular la inversión las alejaba, igualmente las respuestas de los problemas de los ciudadanos en muchos municipios no se lograban, al darle una alta carga a su estructura organizacional con mucha influencia de los partidos políticos que dejaban a un lado la dotación de recursos humanos calificados y con el perfil adecuado para cumplir sus labores, pero sin duda que el golpe certero que comienza a sentirse en la descentralización.

Es con la llegada al poder de Hugo Chávez, que comienza a difundir sus ideas transformadas y llevadas a leyes, así mismo, decretos presidenciales de una nueva geometría del poder que hablaba de la construcción del socialismo del siglo XXI, con todo esto comienzan los municipios a sentir perdida de sus recursos cuando el principal aporte del gobierno nacional establecido en la constitución como lo es el situado constitucional comienza a verse afectado cuando el precio del barril de Petróleo superaba los 100$ en los 90, pero este se calculaba a un precio subestimado en la ley de presupuesto nacional y lógicamente afectaba el ingreso municipal, así mismo desaparece la ley de asignaciones económicas (LAEE) y el fondo intergubernamental de descentralización (FIDES), dando paso al fondo de intercompensación territorial (FIT), en el cual, la distribución de los recursos nuevamente afecta a los municipios ya que se incorporan la figura de consejos comunales.

Igualmente se modifica la ley de administración pública, se crea la ley del poder popular permitiendo que paralelamente surjan nuevas figuras que reciben recursos, igualmente está aprobada en primera discusión la ley de las ciudades comunales, que es como una carta debajo de la manga que tiene el gobierno nacional en caso de perder espacios políticos en las elecciones de gobernadores y alcaldes, ya que se le otorgan poder a figuras que no son electas mediante la participación ciudadana, golpeando a los municipios, así como los distritos de motores de desarrollo, con un marcado acento centralizador que echa atrás los avances que se venían produciendo con los gobiernos locales más allá de sus fallas, errores y elementos de corrupción.

Pero es la descentralización tal y como se ha demostrado en otros países el camino para descongestionar el poder central, acercar el gobierno a los ciudadanos, así mismo, contribuir mediante planes de desarrollo a trabajar de manera articulada con el poder central para enfrentar las altas demandas sociales de un país marcado por una profunda crisis económica.

Recuperar los espacios políticos es el primer paso para luego conjugar esfuerzos que permitan hacer valer las competencias y autonomía consagrado en la constitución nacional, ese es el camino.

Dr. José Gregorio Figueroa Z.
figueroazabala@gmail.com

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